El consejero de Economía y Hacienda, Carlos Fernández Carriedo, estimó hoy que puede presentar los presupuestos para 2021 aunque no estén los estatales, siempre que el Gobierno les comunique los datos de ingresos, y no cree “imposible” el acuerdo con la oposición, aunque PSOE y Podemos retaron a que antes se cumpla el pacto para la recuperación económica, el empleo y la cohesión social firmado el pasado mes de junio.
Después de mantener una reunión presencial con todos los partidos representados en las Cortes, Fernández Carriedo, que les presentó el escenario macroecómico para el próximo ejercicio, afirmó que ha visto un “talante estupendo y disposición” para llegar a un acuerdo, pero el socialista José Francisco Martín afirmó que no hay “novedad”, en lo que coincidió el líder de Podemos, Pablo Fernández, aunque éste sí expresó su voluntad de entendimiento y agradeció la actitud del consejero.
“No es imposible, hay que intentarlo, aunque no será fácil”, afirmó Fernández Carriedo, que mantuvo la mano tendida a los grupos y el compromiso de facilitarles toda la información una vez que cuenten con los datos de ingresos, objetivo de déficit y deuda que se les comunicarán en el Consejo de Política Fiscal y Financiera previsto para finales de este mes.
El consejero expresó el “deseo” de presentar las cuentas del próximo año en plazo -está fijado por ley antes del 15 de octubre-, pero estimó que las pueden registrar sin estar condicionados a las estatales, aunque tampoco descartó una prórroga, que no sería lo deseable, si bien afirmó que no se puede cerrar fechas en este momento.
Al respecto, argumentó que las cuentas estatales «despejan el camino» pero consideró que no es «necesario»esa vinculación si en el Consejo de Política Fiscal y Financiera se les comunican todos los datos y los ingresos con los que podrán contar la Comunidad el próximo año.
“Sin evaluar el pacto (de recuperación), no sirven nuevos acuerdos”, sentenció Martín, que reclamó una reunión para que se concrete de manera “clara y fiable” el grado de cumplimiento de las medidas, ya que su grupo considera que solo están en marcha ocho y las que corresponden pedir al Gobierno, pero ninguna de las correspondientes a la Junta.
Pablo Fernández reclamó también que se cumpla el pacto de Comunidad pero se mostró menos exigente al subrayar que el consejero se ha comprometido a su evaluación y confió en que se realice antes de una nueva reunión sobre presupuestos. El líder de Podemos contrapuso su voluntad de acuerdo con la posición que mantiene el PP y Pablo Casado con el Gobierno central de decir “no” a unos presupuestos con la formación morada.
El parlamentario socialista afeó al consejero que ahora diga que los presupuestos de la Comunidad no están condicionados por los del Estado y criticó la “contradicción” de la Junta, también gobernada por el PP, cuando no los presentó en 2019 y 2020 precisamente a la espera de los nacionales y están prorrogados los de 2018. “Es curioso”, apostilló, a la vez que pidió a los ‘populares’ que “presionen” a su partido en Madrid para poder tener cuentas en 2021.
La elaboración de los presupuestos para 2021 se mueve en un “escenario negativo” por el desplome de los ingresos y de la actividad económica mientras ha crecido el gasto sanitario y social debido al impacto de la pandemia, lo que ha provocado la mayor caída histórica del PIB de la Comunidad en el segundo trimestre de 2020, casi un 19 por ciento, relató el consejero, que estimó un repunte en 2021, aunque sería inferior a los datos de 2019, que no se recuperarían hasta el año 2022.
En el apartado de ingresos, Castilla y León quiere que se mantengan las entregas a cuenta a la Comunidad, sin que haya una reducción ya que representan dos de cada tres euros, que se permita un déficit del dos por ciento frente al 0,2 previsto para el próximo ejercicio, que el reparto de fondos europeos sea “transparente, objetivo, justo y equilibrado” y que en 2021 haya también un fondo no reembolsable.
Fernández Mañueco garantizó de nuevo que no habrá subida de impuestos pese a la reducción por el retraso de la recaudación y una menor actividad económica, punto en el que Pablo Fernández reconoció que es donde existen mayores “disonancias” con la Junta, si bien tanto él como Martín defendieron la viabilidad de su modelo fiscal acordado con CCOO y UGT para que paguen más los que ganan más y heredan más.
Las prioridades de gasto, expresadas por el consejero, la sanidad, educación, prestaciones sociales, servicios públicos y apoyo a los sectores productivos. “Es más fácil el acuerdo”, reconoció Pablo Fernández en ese punto. “La partitura es buena, pero la ejecución es horrenda”, anotó sobre presupuestos anteriores.
Para la oposición socialista, esas prioridades son “obvias” y no se puede estar en desacuerdo con más gasto en sanidad o servicios sociales, pero Martín remarcó que su partido no va a iniciar ninguna negociación sin que antes se evalúen las medidas del pacto de comunidad, que para su grupo se incumplen, a lo que añadió también que se recuperen los recortes.
El dirigente de Podemos, tras insistir en que él no es “sectario” como Pablo Casado con su partido, apuntó para la recuperación de ingresos, no solo otro modelo fiscal, sino que se recorte gasto de la llamada Administración B, para lo que se creó una comisión entre PP y Cs que aun no ha presentado resultados. “No podemos estar esperando a Godoy”, apostilló.
En la reunión estuvieron también representantes de PP, Ciudadanos, UPL, Por Ávila y Vox, que son, junto a PSOE y Podemos, los que están representados en las Cortes de Castilla y León, aunque no salieron a hacer declaraciones.
