El Ayuntamiento de Salamanca aprobó de manera definitiva este viernes en sesión ordinaria del pleno municipal un presupuesto de 166,8 millones de euros para el año 2022. Los votos del Partido Popular y Ciudadanos bastaron para sacar adelante las cuentas para el ejercicio que entra, a pesar de la oposición del Partido Socialista, el Grupo Mixto, compuesto por Podemos e Izquierda Unida, y la abstención del concejal no adscrito, Ricardo Ortiz.
La concejala de Podemos, Carmen Díez, había interpuesto una de las cuatro reclamaciones presentadas ante las cuentas y denunció la existencia de un “impermeabilidad a las propuestas ciudadanas”, ya que, según aseguró, “no se consideran en ningún caso”, pero el concejal de Economía y Hacienda y portavoz del Grupo Popular, Fernando Rodríguez, le replicó que ninguna de las cuatro reclamaciones “encaja en las causas establecidas por la ley”, según los técnicos municipales.
El breve debate se centró en las quejas por parte de la oposición de que la aprobación definitiva de este presupuesto “llega tarde” y que “es repetitivo”, algo en lo que coincidieron el representante socialista, Marcelino García, y la concejala de Izquierda Unida en el Grupo Mixto, Virginia Carrera. Juan José Sánchez, de Ciudadanos, se alineó con el PP en la defensa del presupuesto, que definió como “netamente social” cuyos objetivos son “ayudar a las personas, las familias, los autónomos y las empresas”.
Según el equipo de Gobierno, las cuentas municipales aprobadas hoy definitivamente se vuelcan en la protección social de las personas y familias más vulnerables y en la recuperación económica del tejido productivo, mediante el apoyo a la generación de riqueza y de empleo, la apuesta por los sectores estratégicos, como la hostelería, el comercio o la enseñanza del español, el impulso a la nueva industrialización vinculada al talento de las universidades, el desarrollo logístico y la creación de más espacios verdes.
Al mismo tiempo, apuestan por las infraestructuras y los equipamientos sociales culturales y deportivos para contribuir a la mejora y modernización de los servicios públicos, manteniendo congelados los impuestos y tasas municipales. Además, seis de cada diez euros se destinan a la atención de las personas y de las familias y los presupuestos recogen inversiones por más de 32 millones de euros para permitir la continuidad de medidas de apoyo al tejido productivo para hacer frente a las consecuencias de la pandemia.


