El presidente de Consejo de Cuentas de Castilla y León, Mario Amilivia, propuso hoy la necesidad de adoptar modificaciones legales que favorezcan un nuevo avance en la rendición de cuentas. Para ello, Amilivia solicitó el establecimiento de las cuantías para la aplicación de multas coercitivas como mecanismos para hacer valer el “deber de colaboración” de las entidades fiscalizadas, pero también, y “la más eficaz” que es el condicionamiento en el pago de subvenciones y transferencias a la efectiva rendición de cuentas.
Amilivia, que hoy intervino en la Comisión de Economía y Hacienda para dar a conocer el informe anual sobre las cuentas del sector público local correspondientes al ejercicio 2018, explicó que el objetivo es “acortar los plazos” para el cumplimiento de esta obligación legal de manera que se presenten las cuentas “en un plazo lo más oportuno posible” que sea “más próximo al periodo de fiscalización”.
El presidente del Consejo de Cuentas insistió en que estas propuestas obedecen al Plan Estratégico de la entidad aprobado el pasado mes de junio, además de que planteó “reforzar” la independencia de este órgano y garantizar su autonomía funcional “en términos equiparables al resto de los órganos de control externo autonómicos de España”. También propuso la mejora de la gestión de sus recursos humanos, tratando el régimen y retribución del personal “en coherencia” con la dependencia orgánica de las Cortes.
Amilivia trasladó la “disposición institucional” a colaborar con aquellos organismos que “eventualmente” pudieran existir y que no generen “un solapamiento de las competencias que el Estatuto de Autonomía establece en relación al Consejo de Cuentas”, aunque apostilló que las competencias del Consejo podrían “ampliarse en razón de las exigencias que la transparencia y rendición de cuentas vayan demandando”.
Según este informe, las entidades locales de la Comunidad reconocieron obligaciones por importe de 2.650 millones de euros y derechos por 2.820, lo que deja un resultado presupuestario de 169 millones de euros. En relación al pasivo financiero, en 2018 descendió un 11 por ciento el importe de la deuda vida de las entidades locales, que sumaba 876 millones de euros al cierre del año.
En cuanto al remanente de Tesorería para gastos generales, en el 99 por ciento de las entidades locales resultó positivo y mantiene una tendencia creciente, alcanzado un importe total de 1.105 millones de euros. Entre ellas, todas las diputaciones y ayuntamientos de más de 20.000 habitantes, además de que los fondos líquidos de tesorería siguen aumentando hasta los 1.238 millones.
A 31 de diciembre del año pasado, habían rendido la cuenta general del ejercicio 2018 un total de 3.343 entidades, es decir, el 70 por ciento del sector público local de la Comunidad, lo que supone un descenso de casi siete puntos porcentuales respecto al ejercicio anterior. En cuanto a los ayuntamientos, rindieron cuentas en 2018 el 77,1 por ciento, lo que supuso una leve disminución de 2,5 puntos porcentuales respecto al 79,6 por ciento del ejercicio anterior.
Los ayuntamientos de Castilla y León presentan valores ligeramente superiores a la rendición de cuentas en la media nacional, que fue del 75 por ciento, aunque cada vez están “más alejados” de “los mejores resultados” ya que hasta cinco comunidades se sitúan entre el 86 y el 97 por ciento. Según explicó Amilivia, Salamanca y Valladolid son los que tienen los niveles más elevados, de hasta el 83 por ciento, mientras que Segovia y Zamora son “de nuevo” quienes alcanzan menor índice de rendición, con el 65 por ciento.
En cuanto a las entidades locales menores, el presidente del Consejo de Cuentas recodó que la Ley de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración local establecía como causa para su disolución la falta de rendición de sus cuentas, lo que provocó que se ascendiera de índices del dos por ciento en 2009 al 94 por ciento en 2013. Sin embargo, desde entonces se ha producido un retroceso significativo y ese índice se ha situado en el 65 por ciento para la cuenta de 2018, con una caída de once puntos respecto al año anterior.
