Iberaval y Manos Unidas unen fuerzas en el proyecto solidario denominado “Producción Agropecuaria Sostenible para la Seguridad Alimentaria en la Comunidad boliviana de Achatalas”, en una iniciativa que se enmarca dentro de las políticas de Responsabilidad Social Corporativa de la compañía financiera, adherida en 2019 al Pacto Global de Naciones Unidas.
La delegada de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) en la sociedad de garantía, Cristina Cordero, valoró hoy el empeño de Manos Unidas en Valladolid, organización no gubernamental cuyo delegado es José María Borge, y agradeció a toda la plantilla de Iberaval su implicación y respaldo a esta inciativa.
Por su parte, Borge remarcó que la crisis por el coronavirus ha afectado de una manera importante a muchos hogares de nuestro país, pero está resultando aún más dolorosa en los países del tercer mundo.
El dinero obtenido para el proyecto ha sido donado por los trabajadores de las 15 sedes territoriales de la SGR (presente en Castilla y León, Madrid, La Rioja y Galicia), a lo que la propia compañía ha sumado una aportación suplementaria. En total, Iberaval y su plantilla contribuyen a esa acción solidaria con 2.550,55 euros.
El objetivo que persigue es ayudar a 16 familias vulnerables para proteger su entorno favoreciendo técnicas respetuosas con el medio ambiente que les permitirán optimizar recursos.
Iberaval va a contribuir, con esta donación, a mejorar la vida de esas familias campesinas que viven en condiciones de pobreza y tienen como actividad principal el campo. De hecho, según detallan desde Manos Unidas, son minifundistas, con una posesión terrenal cultivable de alrededor de 2,6 hectáreas por familia.
