Igea pide «ayudas y tiempo» para la transición energética en el automóvil

Castilla y León 19/05/2021

El vicepresidente de la Junta, Francisco Igea, reclamó hoy al Gobierno de España y a la UE «ayudas y tiempo» para la transición a la que se enfrenta el sector del automóvil. Igea intervino en un evento celebrado por el Intergrupo del Automóvil del Comité Europeo de las Regiones, donde puso de relieve la necesidad de provechar las posibilidades que permite la hibridación de tecnologías, apoyar el vehículo híbrido y lograr una transición «sensata» para la automoción.

El próximo Marco Financiero Plurianual, el Next Generation EU, los Fondos de Recuperación y Resiliencia y todo tipo de recursos deben también poder ser utilizados, en la medida de lo posible, para ayudar a modernizar esta industria en Castilla y León, en España y en el resto de fábricas de Europa y seguir dando pasos en lo relativo a hibridación, inversiones e I+D+i, planteó Igea.

En su intervención, centrada en los retos del vehículo híbrido, el vicepresidente de la Junta afirmó que al pensar en una transición tecnológica no solamente deben considerarse las necesidades de los consumidores urbanos, sino que  hay que ser realistas pues, actualmente, incluso en las ciudades, la red de puntos de recarga eléctrica es muy pequeña y seguramente extenderla al medio rural no será un proceso rápido ni exhaustivo.

Hoy en día los vehículos híbridos y particularmente los híbridos enchufables, deben desempeñar un «gran papel» para alcanzar una transición adecuada hacia un sector de automoción aún más respetuoso con el medio ambiente, dijo. “Apostar todo al vehículo eléctrico o a otras tecnologías muy disruptivas supone renunciar a la madurez de las tecnologías térmicas actuales y de sus redes de abastecimiento, su autonomía y sus facilidades”, indicó el vicepresidente Igea.

Otra cuestión destacada en esta intervención del representante de Castilla y León en el Comité Europeo de las Regiones fue la petición de apostar por la I+D+i, desarrollar inversiones en bienes de equipo y organizar cambios en los procesos de fabricación, pero también fomentar la adaptación profesional de muchos trabajadores. Al hilo de este apunte, Francisco Igea manifestó que “si desde la Unión Europea se dan facilidades a esta industria se estará protegiendo a sus trabajadores, contribuyendo a crear muchos puestos de trabajo también en el nuevo modelo de movilidad sostenible, segura y conectada”.

El sector ha sufrido mucho con la COVID-19 por bajadas de la demanda, con la crisis de los semiconductores, por paradas de las cadenas de montaje y está sufriendo por las exigencias medioambientales. La industria de automoción debe ser un sector prioritario, abundó Igea, y por ello los fondos europeos «deben ayudar a modernizar» las fábricas, fomentar la hibridación y facilitar la digitalización de las plantas y la transformación de las unidades productivas para adaptarlas mejor a los nuevos vehículos híbridos más acordes a las exigencias europeas impuestas por las denominadas “politicas verdes”.

El vicepresidente Igea  compartió con otros representantes europeos el permanente contacto de la Junta de Castilla y León con los principales fabricantes asentados en la Comunidad de cara a las estrategias de presente y de futuro para este importante sector industrial, que supone un 25 por ciento del total del PIB industrial autonómico.

Para Castilla y León, la industria de automoción es uno de sus «pilares económicos», con la presencia de varias plantas ensambladoras y más de 150 proveedores que generan de forma directa e indirecta cerca de 40.000 puestos de trabajo.

Además, cabe recordar que existe todo un ecosistema empresarial alrededor de la industria de la automoción y se ha desarrollado el clúster de automoción de Castilla y León (FACYL), que agrupa a más de 75 socios de todo tipo, que suman entre ellos más de 30.000 trabajadores.

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