Renault España cesará su actividad en las plantas del país, entre las que se encuentran la de Villamuriel de Cerrato (Palencia) y las dos de Valladolid, mientras dure el estado de alarma declarado el sábado por el Gobierno por un tiempo, de momento, de 15 días, según acordaron la dirección y los representantes de los trabajadores en una reunión mantenida esta tarde en Valladolid por la crisis sanitaria generado por el Covid-19.
Dado el avance del coronavirus y tras la declaración del estado de alarma, el Grupo Renault decide detener su actividad industrial y ejecutará este cese mediante la aplicación de un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE).
Esta decisión ha sido comunicada hoy a la Junta de Portavoces del Comité Intercentros. La marca del rombo determinó que la salud de sus trabajadores ha sido la “prioridad” del Grupo “desde que se inició la pandemia del Covid-19 en España, por lo que desde el primer momento se tomaron todas las medidas de prevención dispuestas por las autoridades sanitarias”.
La compañía prevé que la actividad comercial se reactive de forma rápida tras la crisis, por lo que una vez finalizada la misma, se pondrán en marcha las medidas oportunas acordadas con la representación social que “permitan poder trabajar lo necesario para satisfacer la importante demanda comercial que se prevé”. Por último, la dirección de la empresa agradeció la responsabilidad “con la que todo el personal está afrontando está complicada situación”.
Por su parte, fuentes sindicales declararon que todas las organizaciones “han considerado” que lo primero “es preservar la salud y la seguridad de los trabajadores”. La representación de los trabajadores, conformada por los sindicatos UGT, CCOO, CGT, SCP y TU, emplazaron a la empresa a que espere a las medidas que mañana aprobará el Consejo de Ministros para los ERTEs, como consecuencia de la crisis sanitaria, “pudiéndose así los trabajadores beneficiar de todas las medidas acordadas”.
En los próximos días se mantendrán, según los sindicatos, aún más reuniones para clarificar las medidas que se puedan aplicar con el fin de garantizar la salud y seguridad de los trabajadores.
También la planta de Iveco en Valladolid y los sindicatos alcanzaron un principio de acuerdo para la aplicación de un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) sobre los casi mil trabajadores que desarrollan su actividad en tres turnos en la fábrica de camiones vallisoletana y que estará vigente para el turno de hoy tarde, con carácter retroactivo, además de mañana y pasado, con posibilidad de ampliarlo a jueves y viernes. Una cuestión que se dirimirá en otro encuentro que se mantendrán este martes a partir de las 7 de la mañana y en la que se decidirá también si se para hasta nuevo aviso, como sí se ha convenido en la fábrica de Madrid.
Tal y como explicaron fuentes sindicales a Ical, se ha abierto una especie de comisión que seguirá la evolución. Además, mañana se podría negociar un nuevo ERTE vinculado de forma específica por la afección del Covid 19.
De hecho, los empleados de la multinacional se plantaron esta mañana después de que varios trabajadores hayan presentado síntomas con el coronavirus. Por este motivo, y tras iniciarse la reunión entre empresa y sindicatos, la línea con el turno de tarde ya no arrancó. Fue a partir de ese momento cuando la empresa se vio obligada a recibir a los representantes de los trabajadores. Aunque el paro de momento es por dos días, mañana Iveco podría sumarse a la larga lista de grandes empresas que han anunciado suspensión de actividad por el coronavirus, como hoy lo ha hecho Michelin y podría hacerlo Renault.
Las mismas fuentes señalaron que intentaron que Iveco parara la fabricación “asumiendo el coste de hacerlo”, porque si eran los propios trabajadores los que daban el paso unilateralmente, suponía hacer huelga, “algo que a la empresa, estando en medio de un ERTE, le salía gratis, y por contra, a los trabajadores les suponía un esfuerzo”. En todo caso, los sindicatos admitieron que la “ambigüedad” de la situación motiva que se observen “más vacíos legales que certezas con respecto al coronavirus”.
En este sentido, la empresa “no quería utilizar el ERTE porque está en proceso judicial”, ya que de lo contrario el acuerdo hubiera llegado antes. Al tiempo que los representantes de los trabajadores negociaban con la empresa, la dirección trasladaba a sus superiores los resultados y propuestas resultantes. Finalmente, tras la presencia de trabajadores en las puertas de dirección, “pitando para que escuchara”, la empresa ha recibido a los sindicatos, momento tras el cual se ha llegado al acuerdo como ERTE para el turno de tarde de hoy y toda la fábrica para mañana y el jueves, con las exclusiones habituales de grupos como mantenimiento.
Los sindicatos recuerdan que la vía de la huelga suponía que el trabajador “costeara de su bolsillo parar por seguridad, un coste que, como mínimo, tiene que compartir la empresa”, más si cabe cuando esta situación se produce por “la preocupación que genera el coronavirus”. “Estamos contentos de haber llegado a acuerdo y que las nóminas de los trabajadores no se vean resentidas por luchar por su salud”, concluyeron las mismas fuentes.


