La exconsejera de Economía y Hacienda Pilar del Olmo aseguró hoy que no tuvo constancia del proceso de compra del edificio de Arroyo de la Encomienda (Valladolid) que acoge el Centro de Soluciones Empresariales. “No me enteré de la operación”, dijo y añadió que supo lo sucedido por los medios de comunicación, puesto que tampoco hizo ninguna intervención y no conocía a la empresa implicada.
Del Olmo compareció hoy, pese a no haber recibido la citación por correo ordinario, ante la Comisión de Investigación de las Cortes sobre la adjudicación de parques eólicos, la compra del Edificio de Arroyo de la Encomienda y los terrenos de Portillo y las oficinas comerciales en el exterior.
“No hubo ninguna intervención de la Consejería de Hacienda”, añadió a las preguntas de los portavoces de PSOE, PP, Ciudadanos y Podemos la exconsejera, ahora concejal del PP en el Ayuntamiento de Valladolid. Aseguró de forma reiterada que no recordaba lo sucedido entonces porque habían pasado “mil años”. Lo mismo dijo sobre una investigación interna, que hasta no recordaba haber practicado, y sobre que el expresidente Juan Vicente Herrera le hubiera encargado a técnicos de Hacienda la supervisión del procedimiento.
“Pienso que mi opinión no tiene trascendencia”, dijo a la pregunta del socialista José Francisco Martín sobre si era “moral” lo ocurrido a lo que la exconsejera agregó: “Me lo guardo para mí”. Además, afirmó que no haber recibido ningún regalo. “Que sepa yo no”, dijo y admitió que era posible que alguna persona que lo haya recibido pueda desconocerlo.
Martín se centró en la decisión de concentrar “chiringuitos” en un edificio. La exconsejera relató que en ninguna reunión del Consejo de Gobierno se abordó esta cuestión, pero sí confirmó que el exconsejero, ya fallecido, Tomás Villanueva, acudió a su despacho para comentarle que quería alquilar un inmueble como sede de varias direcciones generales, sociedades, fundaciones y otros entes para prestar un mejor servicio público.
“A mí no me pareció una mala idea”, afirmó por lo que delegó la competencia en Economía, si bien matizó que “no le habló” de ningún edificio en concreto, ni de su ubicación. También recordó que hizo otra delegación para construir el edificio que alberga en Valladolid la sede de la Federación Regional de Municipios y Provincias (FRMP), a petición del entonces consejero de Presidencia. “No me lo pidieron más veces”, agregó Del Olmo ante la insistencia de José Francisco Martín.
También, Pilar del Olmo sostuvo que no conoció la decisión de comprar, que se agilizaran los plazos de licitación y tampoco inicialmente dos tasaciones practicadas a instancias de su Consejería. Explicó que desconocía que la Secretaría General de Hacienda, que ostentaba Teresa Mata Sierra, había encargado dos tasaciones que situaban su precio en los 40 millones hasta que el juzgado solicitó documentación. Si bien señaló que hubo varias tasaciones más, algunas a instancias judiciales, que situaban su precio por encima de lo abonado.
El socialista también aludió a la compra de los terrenos de Portillo para un parque empresarial. Pilar del Olmo dijo que Gesturcal no le informaba de sus actuaciones, aunque sí conoció un plan de inversión en suelo. Tampoco -dijo- contactó con el propietario del “palacete” de Bruselas, que acogía la sede de Castilla y León y negó haber hecho una revisión sobre la tramitación de parques eólicos.
“Siempre ha estado ahí”, dijo Martín, quien echó de menos su presencia en la cámara en esta Legislatura, y evidenció un “descontrol absoluto” de la Consejería de Hacienda a tenor de las palabras de la exconsejera. Además, remarcó que su estrategia particular le había llevado a “negar al padre”, en relación a las palabras del expresidente Juan Vicente Herrera sobre la actuación de técnicos de Hacienda.
La procuradora de Podemos Laura Domínguez recordó que Del Olmo había asegurado ante la justicia que no había sido informada de la adquisición del Edificio de Arroyo y los terrenos de Portillo, pese a su condición de titular de Hacienda. La exconsejera reiteró su declaración, pero la parlamentaria le indicó que un responsable de una de las empresas implicadas negó ese extremo, a lo que le respondió que ella no mentía.
Del Olmo señaló que no recordaba que se tratara en las reuniones del Consejo de Gobierno la compra del edificio de Arroyo y, además, explicó que las tasaciones encargadas por la secretaria general de Hacienda, Teresa Mata Sierra, contenían un informe de Economía en el que se pedía que se hiciera, sin que llegara a ella. “Ni siquiera me enteré de que se habían hecho”, dijo, por lo que no lo conoció hasta que lo pidió el juzgado y revisó el expediente para remitirlo. Además, Pilar del Olmo argumentó que no tenía una comunicación fluida con Mata Sierra, por lo que recordó fue cesada por pérdida de confianza.
El parlamentario de Ciudadanos Francisco Javier Panizo planteó a Del Olmo si hubo participación activa de Hacienda sobre las operaciones de compra del edificio y los terrenos de Portillo. La exconsejera indicó que tenía competencias sobre los inmuebles de la Administración general, pero no de las empresas públicas y, añadió que además que Gesturcal dependía de la ADE y por tanto de otro departamento. “No teníamos ninguna competencia sobre lo que gastaba una empresa pública y menos si lo gastaba en un edificio o un polígono”, dijo y como responsable de Hacienda, señaló: “Lo hice lo mejor que supe y pude”.
También Pilar del Olmo desligó la compra de su departamento. “En ningún momento he conocido que el presidente Herrera encargara a técnicos de Hacienda nada en relación a ese edificio”, dijo la exconsejera. Además, indicó que le extrañaba que el entonces secretario general de la Consejería, Javier de Andrés, negociara nada sobre la compra del inmueble.
Sobre el contrato sin concurso de mobiliario para el edificio, con Unifica y por importe de unos cuatro millones, Pilar del Olmo recordó que a raíz de una petición de documentación por parte del juzgado y al no encontrar el expediente de contratación, junto con otro referido a mamparas, decidió que la Administración autonómica se personara en la causa. Además, la exconsejera indicó que con la reestructuración del sector público de la Comunidad, estableció un “control previo”, a través de un interventor, en el Instituto de Competitividad Empresarial (ICE), que asumió Gesturcal.
El ‘popular’ Salvador Cruz consideró “perfectamente claro” cómo actuó la exconsejera de Hacienda, que recalcó se encargaba de los ingresos y gastos, pero no sobre la empresa pública Gesturcal, que dependía de Economía y Empleo. “No existe ninguna vinculación”, dijo. A lo que Pilar del Olmo añadió que los hechos investigados ocurrieron antes de que ella asumiera la cartera económica en 2015. “Todos saben quien era el titular de esa Consejería”, sentenció en referencia al fallecido Tomás Villanueva.
Cruz recalcó que a partir de 2015 se impulsó el control previo de la Intervención en las empresas públicas y la optimización y mejora de las oficinas comerciales en el exterior. Sobre esto último, la exconsejera recalcó los acuerdos con el Estado y el ICEX para utilizar sus espacios en otros países y recordó que donde no había una unidad de este organismo estatal, se utilizaban las cámaras de Comercio. Esto, recalcó, supuso un ahorro y una “mejor gestión”.
Finalmente, el parlamentario puso en valor que Del Olmo acudiera a sede parlamentaria para dar explicaciones, a pesar de que algunos acudan con conclusiones “predeterminadas”.


