La sociedad de valores Tressis Castilla y León colabora con Unicef Castilla y León con una donación de 2.000 euros, que se destinarán al programa COVAX de lucha contra la pandemia, como parte de la alianza global para impulsar el mecanismo acelerador para el acceso a herramientas contra la COVID-19 (ACT-A).
Según explican desde lacompñaía en un comunicado recogido por Ical, se trata de la mayor operación logística y sanitaria de vacunación de la historia, que busca facilitar el acceso equitativo a la inmunización frente al coronavirus a países de ingresos bajos y medios, a través de tres pilares: las vacunas (con 1.400 millones de dosis), los tratamientos (con 245 millones en países de ingresos bajos y medios/bajos), y el diagnóstico (con 500 millones de tests).
La presidenta de Unicef en Castilla y León, María Eugenia García, subraya que la actual crisis sanitaria “es una emergencia global y la salida de ella debe ser también mediante una respuesta global y para todos, sin dejar a nadie atrás”. “Por eso Unicef está desempeñando un papel fundamental en los esfuerzos globales para garantizar un suministro mundial equitativo de las vacunas contra la COVID-19 a medida que están disponibles”, destaca.
Asimismo, resalta que en Unicef trabajan “para que las entidades identifiquen el impacto de su actividad en la infancia e incorporen, en el marco de su Responsabilidad Social Corporativa (RSC), su compromiso con el respeto y apoyo a los derechos de los niños”.
Por su parte, el socio-director de la oficina de Tressis en Castilla y León, Guillermo Domínguez, destaca que “el compromiso social está presente en el ADN de la compañía desde su nacimiento y es un eje transversal de la firma tanto en la organización como en el modelo de negocio”. En ese sentido, añade que “Tressis tiene muy clara la importancia de la RSC en todos los planos: mantenemos una colaboración constante con Fundaciones y ONGs, participamos en retos solidarios, y en nuestro trabajo como entidad financiera integramos criterios sostenibles en todos nuestros productos y servicios, siendo pioneros en España en Gestión de Inversión Socialmente Responsable desde el año 2014”.
Con esta colaboración, ambas entidades manifiestan a su vez su deseo de invitar a otras empresas a sumarse a este ambicioso proyecto, poniendo algunas cifras como ejemplo de su repercusión, ya que desde Unicef aseguran que con mil euros se puede vacunar a 320 personas contra el COVID-19 en esos países pobres, con 1.500 euros se pueden distribuir 5.835 mascarillas de protección entre trabajadores sanitarios, y con 1.700 euros se puede suministrar un congelador para mantener bolsas de hielo y mantener la cadena de frío de las vacunas.


