Ricardo Ortega Ruiz, profesor del Grado en Criminología de la Universidad Isabel I, acaba de volver de Egipto donde ha realizado varios trabajos de
campo relacionados con la identificación de restos óseos humanos, una de sus especialidades. El profesor de la Universidad Isabel I lleva 3 años
impartiendo formación online a los arqueólogos egipcios y ha sido este mes de marzo cuando se ha desplazado por primera vez, a través del Ministerio de Antigüedades de Egipto, para analizar algunos restos humanos en el Yacimiento de Saqqara, muy cercano a El Cairo.
El profesor Ricardo Ortega se trasladó a Egipto para analizar los restos óseos procedentes de diversos periodos del yacimiento, además de una momia que ‘había sufrido un gran deterioro con el paso de los siglos, por lo que se pudo realizar una investigación con todo detalle’, explicó el profesor Ortega. Normalmente las momias solo se pueden estudiar a través de rayos X u otros medios radiológicos, sin la posibilidad de poder diseccionarlas, ‘pero en este caso, al ser de clase baja, el paso del tiempo hizo que su protección se rompiera, razón por la que hemos podido estudiarla’, añade.
Ricardo Ortega, que dirige el Instituto de Formación Profesional en Ciencias Forenses, recogió en un timelapse de 30 segundos la labor de investigación llevada a cabo. A través de los restos, descubrieron que la momia investigada fue una mujer, entre 40 y 45 años, que había sido
madre. Esta información se puede saber a partir de la dentadura, la forma de la sínfisis púbica, los cartílagos de la tráquea y las costillas y por las
marcas del parto que presentaba en la cadera. Por la forma de enterramiento, con dos listones de madera, unidos por clavos del mismo material y el resto del sarcófago hecho con barro y paja, ‘se puede suponer que se trataba de una persona de clase baja, unido a las marcas patológicas por deficiencias alimentarias’, apunta Ricardo Ortega.
El paso del tiempo y la presión del terreno provocaron que se rompiera el sarcófago, y parte de la momia quedó a la vista. El estudio de los restos
determinó que, aunque no se conoce la causa exacta de su muerte, la mujer sufrió carencias alimenticias importantes. ‘Se pudo diagnosticar
anemia y osteoporosis, (con falta de hierro y calcio), además de una importante erosión en sus dientes, originada por la arena del desierto que
se mezcla con los alimentos y provoca abrasiones’, destaca el profesor Ortega.
El equipo de investigación de Ricardo Ortega ha ofrecido formación online en los últimos meses a los arqueólogos egipcios, tanto a nivel técnico que
ha coordinado él mismo como en el campo artístico digital, dirigido por Noelia Medina Sánchez. El pasado verano su formación versó sobre la identificación humana, la caracterización de los restos para definir si son hombre o mujer, edad en el momento de la muerte, estatura, enfermedades o procesos post mortem. El Yacimiento de Saqqara es muy extenso. Su trabajo ha consistido en estos meses en analizar restos humanos egipcios que datan 4500 años hasta la época romana.
