Las conclusiones del caso Palau llegan a su día clave. El fiscal ha destacado la reunión entre Germà Gordó, ex consejero de Justicia y diputado de JxS, con los ex responsables del Palau cuando CDC no tenía tesorero.
El fiscal ha puesto en valor la relación de Gordó, quien formaba parte del núcleo duro de CDC antes de su escisión con Unió, con los ex responsables del Palau, Fèlix Millet y Jordi Montull, y con el abogado de Ferrovial y diputado de JxS Jaume Camps. El encuentro se celebró en el Hotel Diplomatic de Barcelona en 2005 después de fallecer Carles Torrent, ex tesorero de CDC.
Según el fiscal, esa reunión tuvo lugar un mes después de la muerte de Carles Torrent, que hasta entonces cree que se había encargado de cobrar las presuntas comisiones de la constructora Ferrovial y negociar el montante de las mismas, por lo que tras su fallecimiento «hubo un impasse en las finanzas del partido», hasta que fue nombrado tesorero Daniel Osàcar.
El fiscal ha calificado de «curioso» que mientras hubo ese «impasse» acudiera a la reunión con Millet el propio Gordó, «que en aquel momento era responsable organizativo del partido», acompañado de los «buenos oficios» del histórico exdiputado convergente Jaume Camps. «Después ya tenemos reuniones con Montull y Osàcar, como flamante tesorero de CDC», ha agregado.
Precisamente, el juez de El Vendrell (Tarragona) que instruye el caso del 3% sobre presunta financiación irregular de CDC remitió hace dos semanas al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) una exposición razonada en la que pide que abra una investigación a Germà Gordó por su papel clave en el supuesto cobro de comisiones de empresarios para el partido.
El fiscal ha dedicado parte de sus informes a subrayar el papel de Camps en la presunta trama de financiación irregular a través del Palau, pese a admitir que se «equivocó» cuando pidió su imputación en la causa, porque tanto el juez instructor como la Audiencia de Barcelona acordaron exculparlo por prescripción.
«Pero le acusé y estoy legitimado para explicar por qué«, ha añadido Sánchez Ulled, que cree que las frecuentes reuniones de Camps con los ex responsables del Palau suponen «una prueba clara e inequívoca» del supuesto cobro de comisiones, dado que el histórico diputado «no era un señor cualquiera, era una persona relevante en el esquema del partido«.
Sánchez Ulled ha vuelto a echar mano de su ironía cuando se ha referido a que «todavía hay clases» y ha explicado que, si bien cuando «se organizó todo el conglomerado criminal» eran Millet, el exdirector general de Ferrovial Pedro Buenaventura y Torrent quienes se reunían, tras la muerte de este «la dinámica diaria para manejar el tinglado» pasó a manos de Jordi Montull y del exresponsable de Relaciones Instituciones de Ferrovial Juan Elizaga.
En sus informes, el fiscal ha deslizado también una velada crítica a la actual presidenta del Palau de la Música, Mariona Carulla, que fue una de las que la semana pasada votó en contra de que el Consorcio de la entidad cultural acusara a CDC de lucrarse a través del expolio.
En ese sentido, ha destacado que Salvador Oller, comercial -ya fallecido- de las empresas de buzoneo Letter Graphic y Graphic que negoció con el Palau de la Música los contratos que presuntamente sirvieron para enmascarar el presunto pago de comisiones a CDC mediante facturación mendaz, había trabajado anteriormente en la empresa Gallina Blanca, perteneciente a la familia Carulla. «En fin, que todos nos vamos cruzando por todos sitios», ha señalado el fiscal Anticorrupción.


