Trabajo abre expediente sancionador a Imbisa, controlada en un 80% por el Banco de España y en un 20% por la Fábrica de la Moneda y Timbre, por el abuso de contratos temporales. En concreto, el ente público utiliza este tipo de contratos para puestos estructurales.
Según ha anunciado este lunes CC OO, el sindicato ha precisado que a partir de la denuncia presentada por el comité de empresa de Imbisa, la Inspección de Trabajo ha considerado acreditada la improcedencia de todas las contrataciones temporales efectuadas en los dos años de vida de la empresa, casi 150, ya que «se han estado disfrazando como causas eventuales las necesidades de empleo permanentes«.
Según ha denunciado CCOO, a pesar de que el comité de empresa ha advertido reiteradamente de esta situación de ilegalidad tanto a los directivos de la sociedad como a la presidenta de su consejo de administración -compuesto por directivos del Banco de España y de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre (FNMT)-, «no se ha evitado que la política de personal y contrataciones llevada a cabo haya vulnerado los derechos de los trabajadores temporales».
Igualmente, ha criticado, esta situación ha repercutido en el desarrollo de la actividad de la imprenta, y ha impactado también en las condiciones laborales de la plantilla estable.
Empleo temporal en puestos estructurales
CC OO ha recordado que Imbisa, sociedad mercantil pública creada por la segregación de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, medio propio del Banco de España, tiene encomendada la prestación de servicios de su producción de billetes de euro por asignación directa, según el sistema de adquisición y aprovisionamiento de billetes regulado por el Banco Central Europeo (BCE).
Sin embargo, ha criticado CC OO, después de dos años, el proyecto de imprenta pública de billetes española «sigue sin estar despejado y languidece día a día por agotamiento de los recursos, impasible ante la destrucción del empleo, el deterioro de las condiciones laborales y la falta de interlocución».
Por todo ello, CC OO ha exigido al Gobierno y al Banco de España que se corrija el devenir del modelo de gestión impuesto en Imbisa, que tal y como ha criticado, pone «en riesgo su consolidación y permanencia a futuro como imprenta pública de billetes euro en España».
Cuando el Banco de España cargaba contra el abuso de los empleos temporales
Donde dije digo, digo Diego. El Banco de España y la Fábrica de Moneda y Timbre se enfrentan a un expediente sancionador por parte de la Inspección de Trabajo en la Imbisa por el abuso de contratos temporales. No obstante, el organismo gobernado por Luis María Linde lleva tres años alertando del aumento de la temporalidad.
El Banco de España y los economistas del supervisor de la banca que opera en España tiene ante sí la denuncia de los sindicatos tras constatar el uso de contratos temporales para cargos muy sensibles, los cuales requerirían un contrato indefinido ya que la labor desempeñada es estructural. No obstante, el organismo público critica desde 2015 el abuso de los empleos de corta duración, mostrando así su contradicción.
Lo hizo en 2017, cuando veía necesario reducir la «excesiva» dualidad del mercado laboral debido al impacto negativo sobre la productividad. En ese informe, aseguró que la ratio de temporalidad en el empleo había tomado una «tendencia creciente». En este sentido, criticaba la «elevada volatilidad de la contratación», un hecho, que según denunciaba la propia entidad, tenía incidencias laborales tanto en los contratos temporales debido a la «excesiva rotación» como en los indefinidos, al reducir la movilidad.
La ratio de temporalidad ha retomado la «tendencia creciente», alertaba el supervisor de la banca
El informe hacía referencia a 2016, donde el paro se redujo «con rapidez«, hasta el 18,75% en el primer trimestre, aunque todavía era una tasa «muy elevada» y muy por encima de la mayoría de los países de la Eurozona. Según advertía entonces, la ratio de temporalidad «ha retomado la tendencia creciente», ya que desde finales de 2013 la creación de puestos de trabajo temporales ha representado el 54% del total.
Un año antes, el organismo presidido por Luis María Linde exigía corregir el «fuerte incentivo que la actual regulación otorga a la contratación temporal». En este sentido, aconsejaba «potenciar el atractivo» de la contratación indefinida, que goza de una excesiva protección, por lo que ha disparado la contratación temporal.
En 2015, primera vez que alertaba del aumento de la temporalidad y sus efectos negativos en la productividad
Hasta ese año no había mandado un mensaje tan claro sobre los riesgos de la contratación temporal, cuyo nivel representaba en 2016 el 26% del total de contratos, aunque se disparaba hasta más del 50% en los nuevos. De hecho, en 2015, la ratio de temporalidad se elevó al 25,7%, cuatro puntos más sobre 2013.
La entidad pública achaba el repunte de la temporalidad a que los parados dejaban de serlo a costa de un contrato precario -más vale tener un empleo que no tenerlo, era el mantra que se extendía entre las élites-. Asimismo, las conversiones de temporales a fijos no aumentaba de forma significativa.


