La sección sindical de UGT Telefónica Barcelona ha rechazado sumarse a la manifestación separatista en favor de los políticos presos procesados por rebelión y malversación, como Oriol Junqueras y los Jordis. El sindicato territorial sí apoyará a estos golpistas, motivo que ha desatado una avalancha de bajas.
No es la primera gran empresa donde los afiliados de UGT se han mostrado totalmente en contra de dividir a la sociedad catalana. La sección de UGT Renfe Barcelona también se pronunció casi en los mismos términos esta misma semana.
En referencia a la manifestación en favor de los golpista ha afirmado que «no recoge ni el sentir ni la pluralidad catalana». Motivo por el que solicita a UGT Cataluña que no participe en dicha movilización; ni en ninguna otra convocatoria o manifestación, que no recoja nuestra pluralidad», ha abroncado el sindicato.
En el comunicado emitido, UGT Telefónica Barcelona ha votado «no acudir a la manifestación convocada el 15 de abril», respetando eso sí las opciones personales de cada uno, pero nunca utilizando el nombre de UGT.

Asimismo, han afirmado que mientras no remita esta situación «no apoyará» al secretario nacional de Cataluña «en todas y cada una de las decisiones que entendamos que nos dividen como sociedad y sindicato».
Este sindicato, como ha hecho en Renfe, se ha referido a la libertad individual de cada uno de los afiliados, tanto políticas, como sexuales o religiosas. En este sentido, ha abogado por la «pluralidad» que hace que se vuelquen con todos los recursos en defensa de los trabajadores.
«Siempre hemos entendido y defendido que cada uno en su ámbito personal puede y debe posicionarse ante cualquier opción política y secundar cualquier tipo de movilización. Pero nunca utilizando las siglas UGT», ha apostillado.
UGT en Cataluña, ante sus horas más bajas y bochornosas
UGT en Cataluña vive aún horas más bajas desde la salida del actual líder del sindicato a nivel nacional, Josep María Álvarez. Su apoyo a la manifestación en favor de la libertad de la cúpula separatista ha provocado un cisma interno en la división territorial.

El apoyo a los golpistas ha provocado una avalancha de bajas en el sindicato en numerosas partes de España, al tiempo que los modelos para darse de baja tanto de UGT como de CC OO se habían difundido rápidamente por las redes sociales. No obstante, este apoyo amenaza ahora con romper la unidad en el sindicato, como se está comprobando tras los comunicados de los trabajadores afiliados en Renfe Barcelona y Telefónica Barcelona
Camil ha apoyado directamente, y de forma unilateral, ponerse codo con codo con los separatistas, como la Asamblea Nacional Catalana y Òmnium Cultural, cuyos líderes están en prisión por delitos de rebelión.
Ahora si el sindicato decidiera desmarcarse de la misma, tendría en contra a los independentistas, mientras que si no lo hace, tendrá en contra a un nutrido grupo de afiliados, la mayor parte, trabajadores del cinturón industrial de Barcelona, con importante representación en la fábrica de Seat. El sindicato se apresuró al defender las tesis separatistas y ahora está pagándolo con creces.


