La presidenta de la Junta Única de Resolución responsabiliza al Frob, dependiente del Ministerio dirigido por Luis de Guindos, de la liquidación de Banco Popular. Así lo cree Elke Koning, en su discurso a la Eurocámara.
«El FROB es responsable de la implementación del esquema de resolución», ha asegurado Koning. La postura es justo la contraria a la de Luis de Guindos, quien responsabiliza a la UE y a la Junta Única de Resolución de la liquidación de Banco Popular. Está aún por ver que decisión tomarán los jueces, ya que en caso de ir contra estos organismos oficiales será el Tribunal de Justicia de la UE quien dictamine finalmente la responsabilidad, y por tanto si procede indemnizar a los 305.000 accionistas más los bonistas de Banco Popular que perdieron toda su inversión en la noche del 6 al 7 de junio. La JUR, por otro lado, no ha revelado el informe de Deloitte, que dio a conocer tres escenarios posibles para el Popular, de los +1.500 millones a los -8.00 millones de euros, un informe que también exigen fondos de inversión británicos, liderados por Pimco, y que perdieron 850 millones de euros en Popular.
Koning ha asegurado, por otro lado, que la liquidación de Banco Popular es «diferente» de las liquidaciones de los dos bancos vénetos de Italia. Según apunta, estos dos «pequeños bancos» fueron declarados fallidos o con probabilidad de fracasar el 23 de junio por el BCE. Según relata en la carta dirigida a los europarlamentarios, la intervención de las entidades financieras trasalpinas «no estaba justificada por el interés público», por lo que pudieron entrar en el procedimiento normal de insolvencia italiana, es decir, sin añadir riesgos a los mercados financieros o la economía real.
La JUR afirma que la resolución es recurrible ante la Justicia Europea, como ya han hecho grandes inversores en Popular
En cuanto al caso de Banco Popular, apunta que hubo una «estrecha cooperación de las autoridades europeas y nacionales«, al tiempo que se congratula de la acción de Banco Santander al ser un «fuerte comprador». Koning también ha dejado clara la existencia de lagunas en la resolución de Banco Popular, por lo que ha considerado que había margen de mejora en algunas áreas. No obstante, ha afirmado que la herramienta cubre todas las responsabilidades para comprar tiempo, incluso trabajar durante un fin de semana en caso de un banco sea inviable.
Asimismo, considera que hay margen para aclarar la responsabilidad civil en este caso para adoptar las medidas adecuadas. También llama a «explorar posibles soluciones, en particular con el BCE y los bancos centrales nacionales» para cuando se repitan casos como el del Banco Popular ya que «puede que no haya siempre un comprador fuerte y la fianza bancaria abierta sólo sea viable con apoyo de liquidez». Además, ha asegurado que se trabajó con las autoridades de EE UU para que la resolución fuera lo más rápida posible.
Según ha asegurado Koning, la decisión se puede recurrir ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), al tiempo que ha negado haber filtrado información a la prensa antes de aprobar la venta de la entidad al Banco Santander. Los fondos británicos liderados por Pimco apuntan que las declaraciones de Koning sobre que Popular estaba bajo vigilancia y en «alerta temprana» hicieron desplomarse al Popular más de un 3% y un 18% en esas jornadas.
«Quien piense que se ha visto afectado por la transacción tiene varias posibilidades: puede acudir al tribunal administrativo, me parece que es en España y, si no, puede recurrir ante el tribunal europeo», ha considerado. «En la JUR no hacemos comentarios sobre instituciones individuales, eso lo respetamos al dedillo. El único comentario que hice en la televisión fue porque se me preguntó si estábamos examinando el Banco Popular y yo dije que sí, este como muchos otros», consideró entonces Konig sobre sus declaraciones a Bloomberg. La auditora alemana añadió que realizaría esa misma declaración cada vez que se le formule una pregunta y subrayó que es su trabajo «examinar los bancos».
Se niega a publicar el informe de Deloitte, una falta clara de transparencia
Por otro lado, ha descartado publicar el informe de valoración del Banco Popular elaborado de forma provisional por la auditora Deloitte, sobre el cual basó la decisión de resolver la entidad española, al considerar que posee «mucha información confidencial«. En cualquier caso, la presidenta de la JUR aseguró que la venta del Popular al Banco Santander por un euro cumplió con las normas de la Unión Bancaria y evitó el «contagio» en el mercado.
También destacó la facilidad para acceder a los datos del Banco Popular necesarios para llevar a cabo la resolución, que la entidad española puso a disposición de la JUR una semana antes de la operación, según precisó König. Entre las mejoras necesarias, resaltó la falta de un instrumento de moratoria en España.


