El mercado vuelve a golpear a los productos financieros de renta fija emitidos por el Banco Popular. En concreto, afecta directamente a la emisión de los bonos contingentes convertibles en acciones, llamados «cocos».
El Popular emitió 1.250 millones en este tipo de producto híbrido a tipos de entre el 11,5% y el 8,5%, una rentabilidad muy elevada, pero que corresponde a un producto de riesgo, ya que pueden convertirse en acciones, lo que obligaría a los fondos de renta fija a venderlos. En este momento, los cocos del Popular rentan en niveles máximos y el precio de estos bonos se ha desplomado entre un 25% y un 34%.
Los bonistas de estos productos solo perciben los intereses si la ratio de capital se mantiene por encima del mínimo exigido por el BCE, el 11,375%. A cierre de marzo, este nivel se situaba en el 11,91%. No obstante, el problema principal es de dónde se saca el dinero. Según Cinco Días, el Popular debería sacar el importe de las reservas distribuibles, valoradas en 3.594 millones de euros a cierre de marzo. Si el dinero saliera de ahí, es muy probable que el BCE se opusiera a devolver el importe.
En caso de que finalmente se convirtieran en acciones, el futuro comprador del Banco Popular tendría que realizar una ampliación de capital para desembolsar los 1.250 millones de euros para ejecutar el pago.
La emisión de 2015 cuenta con una cláusula de obligatoriedad en la conversión si la ratio CET 1 de esa emisión cayera por debajo del 7%, mientras que en la de 2013 la cláusula estipula el 5,125%. De momento, el Popular tiene una ratio CET1 muy superior, en el 10,02%. No obstante, habría que ver los próximos movimientos de la entidad financiera para conocer si se mantiene esta ratio o bien se rebaja.
Los tenedores de estos bonos se enfrentarían así unas pérdidas del 50% de su inversión. El canje de las acciones se estipuló a precios de 1,549 euros en 2015 y de 1,653 euros en 2013, hoy valen 0,676 euros por título.


