El caso del cierre de las clínicas Funnydent se termina sin que la investigación haya podido demostrar supuestos delitos de estafa y blanqueo de capital. El cierre de las clínicas, que dejó miles de afectados, se produjo por la ruina del propio negocio debido a una mala gestión del propietario, Cristóbal López.
Según fuentes próximas a la investigación citadas por Europa Press, el cierre de las clínicas que operaban en Leganés, Móstoles, Alcorcón y Fuenlabrada, entre otras, se produjo «simplemente» por la mala gestión de Cristóbal López, quien fue detenido tras interrumpir el tratamiento pagado por adelantado por los clientes.
Tras la detención, a López se le imputó delitos de estafa por valor de 8,8 millones de euros e incluso blanqueo de capitales, pero la investigación no ha podido probarlos y por tanto el proceso penal se cerrará.
La magistrada del caso, Ana García González, no ve «pertinente» continuar con este juicio, aunque tratará de que los afectados puedan ser resarcidos.
Los investigadores no han podido relacionar cuentas con Cristóbal López, quien es tachado por la juez como un mal gestor. «Simplemente sabe llevar mal sus negocios«, indica.
«Tuvo una dinámica extravagante de adquisición de material de prestación de sus servicios y tiró el precio de los mismos al suelo para conseguir más clientela.
El fin último es que los afectados puedan concluir el tratamiento en Funnydent, en algunos casos un importante montante económico. Asimismo, se contrató personal para poder hacer cubrir la totalidad de los tratamientos. En su nueva etapa de Funnydent, López no tendrá cargo de responsabilidad alguno. Ni sería presidente, ni gerente, ni podrá dirigir la compañía.
Reapertura de clínicas en Madrid y Cataluña
La cadena de clínicas dentales Funnydent reabrirá antes de que finalice el mes los centros de Torrejón, Alcobendas y Alcorcón en Madrid así como con una de las dos clínicas que tiene en Cataluña, que se sumarán a las que reabrió la pasada semana en las localidades de Leganés y Móstoles.
Fuentes jurídicas señalan que la reapertura es posible tras la autorización del Juzgado de Instrucción número 4 de Navalcarnero, que acordó reabrir los centros escalonadamente este mes y con el informe positivo de la Consejería de Sanidad que debe revisar las instalaciones.
Con la reapertura progresiva de los centros, el juzgado pretende finalizar los tratamientos de los pacientes que se vieron afectados por el cierre sorpresivo de las clínicas el pasado 28 de enero.
No obstante, las fuentes han precisado que la mayoría de los cerca de dos mil afectados ya fueron derivados a otras clínicas, por lo que el número de personas que tienen pendientes terminar sus tratamientos es ahora muy reducido.


