Endesa, una eléctrica española en manos públicas italianas, va a destinar todo el beneficio hasta 2019 a dividendo: 6.000 millones de euros de los que su matriz, la italiana Enel, que tiene el 70%, ingresará 4.200 millones a costa del recibo de la luz de los españoles, que son su principial mercado.
Y es que los italianos de Enel, grupo público dirigido por su consejero delegado, Francesco Starace, sólo tienen interés en conseguir el máximo beneficio, mientras miles de ciudadanos españoles se enfrentan al drama de la pobreza energética.
El presidente de Endesa, Borja Prado Eulate, hijo de Manuel Prado y Colón Carvajal, enjuciciado y condenado varias veces siempre por delitos relacionados con dinero, encabrza en España la cruzada contra el bono social
De hecho Endesa, presidida en España por Borja Prado Eulate, hijo de Manuel Prado y Colón Carvajal, enjuciciado y condenado en varias ocasiones por delitos relacionados siempre con dinero, ha sido la empresa que ha encabezado la cruzada contra el bono social. Pese a que gana más 1.000 millones de euros al año y que va a dar a los italianos más de 4.200 en los próximos tres años, pide la eliminación del bono social destinado a colectivos vulnerables o a familias numerosas.
De hecho, Endesa se niega a financiarlo y lo recurrió al Supremo para que el dinero salga de las arcas del Estado no de sus mil millonarios beneficios obtenidos de un sector regulado. Cortar la luz, que lo hace, a ciudadanos vulnerables tiene consecuencias dramáticas para las familias y en algunos casos como sucedió la semana pasada con una ciudadana de Reus puede incluso provocar la muerte.
Dividendos y más dividendos
Pero Endesa, a lo suyo. Pese a que vive de uns sector regulado que es un bien básico para los consumidores, como es la electricidad, la eléctrica presume que espera ganar 1.400 millones este año y el próximo, 1.500 millones en 2018 y 1.700 millones en 2019.
Endesa cerró 2015 con 1.100 millones de beneficio, por lo que la previsión para este ejercicio supone un alza del 27% y elevar en 100 millones la anterior previsión de 1.300 millones.
Con estos objetivos de beneficio, la compañía ha señalado la senda del dividendo: garantiza un mínimo de 1,32 euros brutos por acción para 2016 y 2017, aunque ya señala a los 1,37 euros para 2017.
En 2018 lo sitúa en 1,42 euros y en 2019 en 1,57 euros. En 2015, repartió 1,03 euros, por lo que el alza para este año es del 29%.
Hoy ha concretado que el dividendo a cuenta de 2016 será de 0,70 euros brutos por acción, a los que se sumarán, como mínimo 0,62 euros del complementario.
Todo ello pagado por el cada día más caro recibo de la luz en España, que alimenta el beneficio sinfín de las eléctricas y los sueldos millonarios de sus presidentes, mientras miles de ciudadanos no pueden enceder la calefacción para calentarse en invierno por miedo a que se dispare el recibo de la luz y le corten el suministro eléctrico sin ninguna contemplación.


