50% para gastos habituales -35% como máximo para vivienda-, 20% para ahorro, 30% para gastos personales. Así debieran repartirse los ingresos para llegar a fin de mes. Pero los precios se han disparado, y los sueldos continúan en niveles muy bajos.La vivienda para un joven menor de 35 años supone ya el 65% de su salario en alquiler, es decir, un 10% más que el pasado año. Las mujeres necesitan el 73% de sus ingresos para poder vivir de alquiler. En la hipoteca, los jóvenes destinan el 47% de su salario, un 3% más debido a la menor demanda de crédito.
Estas son las principales conclusiones del último estudio de pisos.com. Los más jóvenes ven seriamente afectada su capacidad adquisitiva, sobre todo, por la falta de empleo de calidad y los bajos salarios a la hora de alquilar o comprar una vivienda. Los inquilinos menores de 35 años destinan el 65% de su salario al pago del alquiler, de unos 740 euros de media (79 euros más que el año pasado). Esto sobrepasa con creces la recomendación oficial de destinar, como máximo, el 35% de los ingresos mensuales a la vivienda.
La letra hipotecaria mensual alcanza los 535,87 euros de media, es decir, el 46,74% del sueldo de los jóvenes, tres puntos más que hace un año. Los propietarios de Madrid, Baleares y Cataluña lo tienen todavía más difícil, ya que el valor medio de las hipotecas en estos lugares es de 783, 705 y 646 euros, respectivamente.
“Los jóvenes siguen siendo uno de los sectores de la población más vulnerables frente al acceso a una vivienda”, ha asegurado Miguel Ángel Alemany, director general de pisos.com. El directivo señala que “el empleo precario limita sus opciones en un mercado inmobiliario que, actualmente, está elevando sus precios de venta y de alquiler”.
La contratación temporal que afecta a gran parte de este colectivo convierte la concesión de una hipoteca en una meta inalcanzable sin avalistas
El responsable del portal inmobiliario explica que “la contratación temporal que afecta a gran parte de este colectivo convierte la concesión de una hipoteca en una meta inalcanzable sin avalistas. Por otro lado, su limitada capacidad de ahorro complica cubrir la parte no financiada de un préstamo. Además, la falta de ahorro también es un obstáculo cuando se alquila porque los propietarios piden depósitos de varios meses de alquiler”.
La brecha salarial de género se percibe también en indicadores como el de la vivienda, de modo que las mujeres deben invertir, de media, un mayor porcentaje de su sueldo tanto en la hipoteca como en el alquiler. Esto se acentúa entre las trabajadoras menores de 35 años, que destinan el 73,29% de su salario al alquiler (frente al 57,95% que invierten los hombres) y el 53,08% a la hipoteca (frente al 41,96% que dedican los hombres).
Una opción cada vez más popular entre los jóvenes para afrontar el alquiler es compartir piso. Según el último informe de pisos compartidos realizado por pisos.com4, a pesar de que el precio medio de la habitación en alquiler ha subido un 6,75% respecto al año pasado, situándose en los 299,06 €/mes, los precios se han mantenido más o menos estables con respecto a 2016, cuando experimentaron un incremento del 22,5%.


