Telefónica registra otro año para olvidar en Bolsa. La remontada en el valor le ha hecho llegar a un máximo, en los 10,41 euros por título, pero desde entonces ha iniciado una espiral bajista que le devuelve a zona de mínimos anuales.
La operadora presidida por José María Álvarez-Pallete se sitúa en los 8,86 euros por acción, un 15% por debajo de los máximos anuales, y su capitalización bursátil se sitúa en los 46.200 millones de euros, una situación difícil para una compañía cuya deuda alcanza los 49.000 millones de euros. El IBEX 35, por su parte, registra un incremento de casi el 9% desde enero, mientras que Telefónica apenas sube un 3%.
La operadora prometió al mercado reducir su deuda, pero el objetivo aún no se consigue pese a vender al fondo KKR el 40% de Telxius, su filial de cables submarinos. Y es que, el mercado no ha esperado ya a que se cumplan estas estrategias pues se ha colmado la paciencia y el precio de las acciones están a solo un 4% de mínimos anuales, una situación que no invita al optimismo tras un annus horribilis en 2016.
Con todo, la situación en Telefónica corre el riesgo de agravarse por el golpe de Estado en Cataluña. Así lo asumen los analistas de Barclays, quienes recomiendan entrar en otros valores del sector de las telecomunicaciones antes que en la operadora presidida por José María Álvarez-Pallete. No obstante y con el valor ya rozando mínimos anuales, han subido el precio objetivo objetivo de Telefónica, hasta los 9,7 euros por acción, un ascenso del 9,4% respecto al precio de cierre de esta semana, pero aún lejos de los máximos anuales.
Telefónica se encuentra muy cerca de mínimos anuales y pierde un 15% desde máximos del año
La nueva recomendación obedece al comportamiento en Latinoamérica, donde los países en los que opera están asomando ahora la cabeza, por lo que esperan un incremento del negocio tanto de datos como de televisión de pago. De cara a España y tras las sucesivas subidas de precios de Movistar esperan ahora un incremento de ingresos, como ya ha registrado la operadora en el segundo trimestre del año, al tiempo que se espera un recorte en los gastos operativos.
«La valoración no es especialmente atractiva con respecto a sus clientes«, han indicado los expertos de Barclays, por lo que han apuntado a otros valores antes que la operadora española, como Telenor y KPN. Y es que, el golpe de Estado en Cataluña y la feroz competencia en España siguen siendo un lastre para este gigante de las telecomunicaciones.
En comparación con otros analistas, Barclays es de los más pesimistas, ya que, por ejemplo, el consenso del mercado otorga un precio objetivo entre los 11 y 13 euros por título. Pero su deuda descomunal continúa siendo la principal preocupación de los inversores. De hecho, en sus últimas cuentas apuntaba un incremento de la deuda cuando se esperaba justo lo contrario. Asimismo, ha tenido que hacer frente a nuevas emisiones de bonos corporativos y este escenario podría empeorar si el Banco Central Europeo cortase la compra de deuda de empresas e incrementara los tipos de interés, afectando directamente a las compañías con mayor nivel de endeudamiento y deuda en términos absolutos, como es el caso de Telefónica.


