Wall Street registró ayer su peor jornada desde agosto de 2011. El Dow Jones perdió más de 1.100 puntos, la mayor caída de su historia en estos términos y el efecto se ha contagiado al resto de mercados europeos.
Los futuros del IBEX 35 vienen con fuertes recortes, mientras que los futuros del FTSE-100 se hunde más de un 4%. Las caídas se suceden en todos los mercados, arrastrados por las pérdidas históricas en Wall Street.
El inicio de la jornada, según apuntan los futuros, está marcado por los fuertes desplomes en el mercado americano, donde los intereses de los bonos a diez años se están disparando debido a la posible subida de tipos de la FED, cuyo nuevo presidente se estrenaba precisamente este lunes. Los futuros del IBEX 35 registran un desplome cercano al 4% en la sesión de este martes.
Hasta ahora, la mayor caída diaria en puntos eran los 777 que el Dow Jones perdió el 29 de septiembre de 2008, apenas dos semanas después de la caída de Lehman Brothers y coincidiendo con el rechazo del Congreso estadounidense al rescate bancario propuesto por el Gobierno, que posteriormente sí aprobó. Durante aquel año, el índice sufrió varias jornadas con desplomes de más de 600 puntos, que dados los niveles en los que entonces se movía el mercado suponían caídas porcentuales mayores que la de este lunes. El Dow Jones llegó a perder 1.597 puntos en un momento de la sesión, lo que también supone un nuevo máximo en caída intradía. Hasta ahora, el récord eran los 1.089 puntos que se había llegado a dejar el 24 de agosto de 2015, aunque ese día el mercado recuperó buena parte de las pérdidas al cierre.
Al cierre, los mercados asiáticos han registrado también fuertes caídas, de casi el 5% en el Nikkei japonés, mientras el yen se fortalece aún más frente al dólar. El mayor índice de la Bolsa de Tokio llegó a perder 1.500 puntos durante la jornada, un fuerte desplome del 7,06%, en la mayor bajada en intradía de los últimos 18 años. Cierto es que viene de reconquistar niveles muy elevados. Recientemente, el Nikkei alcanzaba los máximos desde el terremoto de Kobe, y se sitúa ahora en los 21.610 puntos. En la sesión ha perdido 1.071 puntos.
La caída libre en Nueva York estuvo motivada por el temor a un aumento más agresivo de los tipos de interés que pueda repercutir en la inflación de la primera economía mundial, que ya lleva varios días en el punto de mira por el alza de los rendimientos del Tesoro. En las últimas sesiones, los inversores han observado como el interés del bono a 10 años en EE UU se ha disparado, un hecho que es tradicionalmente perjudicial para las Bolsas.
El Nikkei acentuó sus pérdidas después de que la divisa japonesa, el yen, experimentara una temida apreciación frente al dólar estadounidense, una tendencia que perjudica a los exportadores japoneses y que terminó de minar el ánimo de los inversores.
El billete verde pasó en pocos minutos de intercambiarse en torno a los 109 yenes a situarse en un pico de 108,62 yenes y arrastró al selectivo de referencia nipón más de un 7 % momentáneamente. El ministro nipón de Economía, Comercio e Industria, Hiroshige Seko, dijo hoy tras la abrupta caída que seguirá vigilando el mercado y restó importancia al desplome señalando el buen momento que viven las ganancias de empresariales en el país asiático.


