17 bancos británicos, en la mayor red de blanqueo de dinero ruso

Noticias 21/03/2017

 
HSBC, Royal Bank of Scotland, Barclays, Lloyds y Coutts son cinco de los 17 bancos con sede en Reino Unido que habrían supuestamente blanqueado 740 millones de dólares procedentes de Rusia.
Para ello, se habría usado un sofisticado esquema internacional con transferencias sospechosas, pero no saltó ninguna alarma ni control. La operación conocida como «Global Laudromat» asciende a unos 20.000 millones de dólares, pero la cifra podría quedarse muy corta ya que según la investigación se podría elevar a 80.000 millones.
Según el rotativo inglés The Guardian, HSBC blanqueó 545,3 millones de dólares; RBS, 113,1 millones; Coutts, 32,8 millones; Standard Chartered, 28,6 millones; UBS, 7,8 millones; Citibank, 2,8 millones; Barclays, 2,5 millones; ING, 2,4 millones. Todos ellos desde sus sedes en Reino Unido.
Según los investigadores a The Guardian, el dinero «es robado o de origen criminal», y hay cerca de 500 implicados, incluidos empresarios, banqueros y personas relacionadas con el Servicio Federal de Seguridad ruso, la sucesora de la antigua KGB. El caso fue desvelado por el Proyecto de Informe sobre Crimen Organizado y Corrupción en 2014 tras una investigación conjunta de periodistas internacionales. Entonces se apuntó a la cifra de 20.000 millones y se dieron los nombres de 19 bancos, así como números de cuenta relacionados con 5.000 compañías.
Según el rotativo inglés, numerosos minoristas del Reino Unido participaron involuntariamente en este esquema sofisticado de lavado de dinero, ya que parte del dinero se destinó a artículos de lujo. Entre ellos había diamantes, abrigos de pieles, perfumes, hornos de alta tecnología, equipos de acústicos y pantallas de televisión, pomposas lámparas de araña…
La red era tan enrevesada que no se desconoce quién gastaba el dinero, ya que se hicieron compras en lujosas boutiques del barrio londinense de Chelsea, así como en pequeñas comunidades de corredores de piel en Londres.
Las facturas se enviaban a los bancos, pese a ser fraudulentas. Según la investigación, a finales de 2013 un ruso visitó Graff Diamonds, una tienda de joyas en la calle Bond de Londres, la persona compró dos piezas valoradas en 175.000 y 150.000 dólares, respectivamente. La tienda no tendría motivos para sospechar, pero la factura enviada a Barclays tenía el concepto de «equipo de construcción». Desde Italia se envió una mesa de vidrio a Moscú desde la tienda Porta Romana, que tampoco tiene nada que ver con la trama.
Asimismo, también aparecen compras de bienes raíces por parte de empresas afincadas en países de baja tributación, como Quandu Finance, registrada en las Islas Vírgenes Británicas. La entidad realizó una compra de un inmueble por valor de 29 millones de libras; Seabon Ltd hizo lo propio con un inmueble por valor de 13,2 millones de libras. Otra de las empresas es dueña del histórico pub Bloomsbury Tavern en Shaftesbury Avenue, al tiempo que posee un aparcamiento en Holborn, varios pisos en Manchester, y una parcela en Essex.
La red muestra también pagos a las agencias cazatalentos afincadas en Londres y California. La red usaba este medio para contratar artistas, como al cantante y compositor israelí Yoav, y realizar un evento en Rusia. Ninguno de los contratados tenía idea de dónde procedía originalmente el dinero. La agencia ha desaparecido desde que se publicara la investigación..
Asimismo, otra de las víctimas fue PricewaterhouseCoopers, una de las cuatro grandes firmas de contabilidad, que recientemente contrató a David Cameron como orador. PwC recibió 27.000 euros por proporcionar «servicios de consultoría» a una firma de propiedad rusa en Chipre. La asesoría ha dado parte a las autoridades chipriotas.
El diario ruso Kommersant señala que hay cerca de 500 personas involucradas en la dirección de la lavandería. Uno de sus presuntos arquitectos fue Vyacheslav Platon, un hombre de negocios moldavo y ex miembro del parlamento. Platon niega haber actuado mal. Está en la cárcel de Moldova por cargos de lavado de dinero tras su extradición desde Ucrania en el verano de 2016.
Otro presunto cabecilla es Alexander Grigoriev, un banquero ruso de 49 años. Grigoriev fue detenido en noviembre de 2015 mientras comía en un restaurante de Moscú con su novia. Él ha negado las malas acciones y todavía está bajo custodia. Grigoriev dirigió el Banco Ruso de Tierras (RZB) a partir de 2012 hasta su detención. Entre 2014 y 2015, se le retiró la licencia bancaria a Grigoriev. Se cree que este hombre llegó a mover 46.000 millones de dólares en activos líquidos fuera de Rusia.
También se apunta Vladimir Yakunin, quien se encargó de los ferrocarriles rusos cuando estaba en marcha la red de blanqueo. El dinero de los ferrocarriles rusos estatales también parece haber sido reciclado de esta manera.
A su vez, se basó en un cercano asesor y amigo, Andrei Krapivin, para dirigir el negocio. Krapivin murió en 2015. Antes de fallecer, invirtió miles de millones de dólares en los ferrocarriles terminó en cuentas de la red de blanqueo.

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