Aunque mucho se ha hablado de la seguridad de la información y la privacidad de los datos en Internet, existen personas que toman muy a la ligera los consejos de los especialistas. Esto puede traer resultados realmente comprometedores y afectar seriamente la imagen y la vulnerabilidad de los usuarios de la Red
El correo electrónico
Al compartir el correo electrónico públicamente, los usuarios se convierten en víctimas potenciales de los ‘spammers’ o personas que se dedican a enviar mensajes no deseados que podrían infectar el equipo. Lo más recomendable es manejar una cuenta diferente para el registro en redes sociales.
El número de teléfono
Se debe compartir en sitios que sean realmente importantes, como bancos o cuentas en webs de interés especial. Un consejo que brindan los expertos es validar el ‘candado verde’ o la activación del protocolo HTTPS durante el ingreso de los datos sensibles.
Ubicación de planes futuros
Compartir la ubicación de donde se encuentra una persona podría ser una mala idea, al igual que planes futuros. Esta información es muy útil para las personas que quieran hacer daño a un usuario concreto o aprovechar la ausencia para entrar en su domicilio.
Fotografías comprometedoras
Es algo básico pero que muchos no consideran al compartir fotografías en las rede sociales. Las fotos de menores deben publicarse pixeladas para proteger su integridad física y moral. Se debe tener cuidado además con fotos propias que pongan en peligro la credibilidad o imagen de otras personas sin su consentimiento.
Problemas en el trabajo
Jamás se deben publicar las quejas o discusiones que afecten al ambiente laboral. Lo que hoy parezca justo podría resultar contraproducente bajo otro punto de vista o situación diferente.
Documentos privados
Aunque parezca increíble, muchas personas piblican información confidencial y sensible como informes laborales, datos de facturas, números de tarjetas o nombres de parientes cercanos que podrían ser peligrosos en manos de extraños.


