¿Qué es una crisis para un emprendedor? Una enorme oportunidad. Un tren que te lleva al éxito sin hacer escala. Es, sencillamente, el momento adecuado para emprender. 2008 fue la prueba que lo demostró, y 2022 no va a ser diferente.
Esta pandemia ha cambiado nuestra forma de pensar, ha acelerado la transición ecológica y la transformación digital. También nuestro concepto de vacaciones, el cuidado de la salud, el teletrabajo, la formación a distancia.
La lista es mayor de lo que crees. Cada cambio en nosotros es una oportunidad para un empresario. La partida tiene nuevas reglas y ya no se puede jugar igual que antes. Se multiplican los motivos para emprender en este año, y vas a conocer todos uno a uno sin salir de este artículo.
⦁ Misma demanda, menos competencia
Las crisis, especialmente las más repentinas y devastadoras, dejan un panorama de ‘tierra quemada’: empresas y profesionales luchan por sobrevivir, pero muchas no son capaces de conseguirlo. Por tanto, la oferta de servicios en un determinado sector cae considerablemente, lo cual reduce el número de competidores para aquellos que logran mantenerse o, en este caso, nacer. Así lo indican desde la asesoría online Ayuda-T, expertos en orientar sobre cómo crear una empresa desde cero. Y la situación se vuelve mucho más propicia si en ese nicho o sector, la demanda se mantiene o, al menos, no se reduce al ritmo de la destrucción de empresas. El resultado es, por tanto, que una mayor porción de mercado para las empresas continúa con su actividad.
⦁ Emerge el instinto de supervivencia
Todos, tanto empresas como autónomos e incluso particulares, tienden a ‘acomodarse’ cuando las cosas van bien. Pero una crisis tiene la capacidad de sacar a cualquiera de su zona de confort, haciendo despertar de nuevo el instinto de supervivencia. Y ese es el primer paso para llevar a cabo un cambio a mejor.
⦁ Se abre un periodo de reflexión
Las crisis, por lo general, se producen de manera inesperada y derivan en un periodo de reflexión para entender qué ha sucedido, tanto a nivel particular como global. Y la desatada por la pandemia de la Covid-19 es el mejor ejemplo: el confinamiento y la ralentización del ritmo cotidiano ha proporcionado más tiempo para reflexionar y replantearse muchas cosas de cara al futuro.
⦁ Los negocios crecen sobre una base más sólida
Navegar con el viento a favor es relativamente sencillo. Pero quien aprende a hacerlo con el viento en contra, sabrá desenvolverse en cualquier situación a partir de entonces. Es decir, los negocios que nacen y se asientan en tiempos difíciles, tendrán unas bases mucho más sólidas en el futuro, creciendo desde el principio con los pies en el suelo.
⦁ Porque los ejemplos lo confirman
Nada tiene mayor poder de convicción que un buen ejemplo. Y en el caso de las empresas de éxito nacidas en tiempos de crisis, los ejemplos son muy numerosos. Sin ir más lejos, la antes mencionada consultora Ayuda-T: surgió de la anterior crisis, la de 2008, y a día de hoy es la asesoría online más exitosa y con más clientes de España. “El crecimiento fue espectacular porque el contexto era el más adecuado”, indican desde la empresa. Y añaden: “Crear una empresa no va a ser igual de fácil dentro de 5 años. No quiere decir que el tren del emprendimiento pase solo una vez, pero tampoco significa que vaya a pasar todos los días por delante de casa”. Por tanto, el último tren pasó en 2008 y el siguiente está ahora mismo en la estación, listo para embarcar a nuevos emprendedores.
⦁ La competencia está desconcertada
La oportunidad no solo llega por la eliminación de competidores, sino también por el desconcierto que surge entre los que logran mantener su actividad. La incertidumbre y las reestructuraciones internas atenazan a muchas de ellas, limitando su capacidad de reacción y de adaptación a la nueva situación. Y eso favorece a las empresas recién creadas que, con mayor frescura y clarividencia, tendrán más posibilidades de aprovechar las oportunidades que ofrece el mercado.
⦁ Ayudas para la creación de empresas
Por último, tampoco hay que perder de vista que, en tiempos de crisis, los incentivos para la creación de empresas son mayores, precisamente para limitar el impacto de esa crisis a gran escala. Esas ayudas se dan a todos los niveles, tanto municipales como regionales y estatales. Y en la actualidad, este hecho es aún más evidente gracias a los fondos europeos que ya ha comenzado a recibir España para la recuperación.


