La Academia de Bellas Artes se traga la manipulación animalista y considera al genial pintor como un antitaurino reconocido, pese a que plasmó el mundo del toreo desde la edad media hasta su época. De hecho, la manipulación es tal que se obvia que Goya fue torero y que viajó a otros países para plasmar el arte.
Desde hace un década los animalistas llevan declarando a Goya como uno de los pioneros del antitaurino, pese a que Goya escribió cartas en 1794 declarando su afición por los toros.
La Academia de Bellas Artes ha colocado la obra de Goya junto a otros artistas en una exposición antitaurina, declarando al genial pintor un animalista más, una burda manipulación y un nuevo revisionismo que muestra la cacicada.
La obra de Goya sobre la tauromaquia está formada por 33 grabados y fue publicada en 1816. A esta obra hay que añadir otras 11 estampas. Se expusieron en el Museo del Prado en 2012 donde se plasmaba su afición a los toros, y ahora pasan, según la Academia de Bellas Artes, justo al lado opuesto.
Y es que, Goya escribió cartas demostrando su afición a los toros. El texto data de 1794, poco antes de estallar la guerra.
En la exposición se colocó la obra de Goya junto a otros artistas reconocidos como antitaurinos, en los que muestran como se corta la oreja al toro, entre otros, una parte más del toreo. Los propios artistas afirman que son «veganos», es decir, que no comen nada sacado de un animal.


