Hacienda admite ya que el déficit de la Seguridad Social es «estructural». Ni el aumento de los afiliados es capaz de tapar la brecha entre ingresos y gastos del sistema. El agujero alcanza los 18.500 millones.
El déficit de la Seguridad Social ha venido para quedarse, si es que no se ponen medidas de calado para remediarlo. La reforma de la Seguridad Social del Gobierno ha provocado el mayor agujero de la historia en este organismo, superando los niveles del PSOE de Felipe González a mediados de los 90.
Durante su comparecencia ante la Comisión de Presupuestos del Congreso de los Diputados, Alberto Nadal ha recordado que la Seguridad Social terminó 2016 con un déficit del 1,62% a pesar de la mejora de las cotizaciones sociales, es decir, una brecha de 18.500 millones de euros, una media de 1.000 euros por afiliado.
Entre los motivos de este desajuste se encuentran el mayor gasto en pensiones, en cifras récord y más de 8.100 millones de euros al mes, mientras que los nuevos afiliados ingresan menos dinero debido a los bajos salarios. La consecuencia inmediata se ha traducido en un agotamiento de la hucha de las pensiones, de las que solo quedan 15.000 millones, muy lejos de los más de 78.000 que registraba al inicio de la crisis, la segunda, pasa por conocer qué hará el Gobierno para pagar las dos extras de este año, ya que el remanente no alcanza para satisfacer ambos pagos.
Encima de la mesa está la emisión de deuda para atajar el problema de las pensiones, pero enviaría un mensaje muy peligroso al mercado. Y es que, qué inversor prestaría dinero a un país que no genera suficientes ingresos para poder sufragar las pensiones, y las otras alternativas pasan por reformar completamente el sistema, pese a que el Gobierno ha garantizado el 100% del pago de las pensiones, cuya revalorización es muy inferior al crecimiento de la inflación, perdiendo poder adquisitivo.
Las llamadas a la tranquilidad de Fátima Báñez, ministra de Empleo y Seguridad Social, durante los últimos meses han quedado hoy borrados por la intervención del secretario de Estado de Presupuestos y Gastos, Alberto Nadal. El hermano del ministro de Energía ha exigido un plan de choque para contribuir al empleo de «más calidad», para que aumenten los ingresos del sistema.
A su juicio, solo este tipo de empleo es «lo único que va a garantizar a largo plazo el sistema de pensiones». No obstante, la reforma laboral del PP ha permitido bajadas de salario muy significativas y el aumento del empleo temporal, sin tener en cuenta la calidad, solo se ha pensado en la cantidad o número de empleados para bajar las alarmantes cifras de paro. Los expertos ya han avisado y advertido de las consecuencias de no realizar una buena salida de la crisis, con empleo de calidad y sentando bases sólidas de cara al futuro.
Nadal ha pedido también que se repartan los gastos de la Seguridad Social, incluso incluyendo partidas en los Presupuestos.
