El alcalde de Arcos de la Frontera, Isidoro Gambín, ha sido condenado a pagar una multa coercitiva de 500 euros mensuales porque el Ayuntamiento no ha abonado los intereses de demora de una deuda de hace 20 años.
La sentencia del TSJ de Andalucía condena también a la concejala de Hacienda a la misma multa, que tendrá que abonar de su propio bolsillo. En caso de impago, se podría proceder al embargo de todos los bienes hasta cubrir los 150.000 euros que el Consistorio aún debe y que esgrime que «no puede pagar».
El principal de esta deuda se abonó el pasado año y cuyo importe ascendía a 600.000 euros. Tras los litigios, el alto tribunal andaluz considera que Gambín debe hacerse responsable de esta multa hasta pagar la deuda. El máximo dirigente del Ayuntamiento de Arcos de la Frontera asegura que no puede hacer frente a este pago.
El alcalde socialista cobra 2.300 euros al mes, pero se enfrenta a otros 40 requerimientos judiciales que podrían imponerle otras multas coercitivas, por lo que le dejará en la ruina. Gambín también ha sido imputado por un delito de desobediencia por no haber pagado a un empresario local.
El montante abonado que se reclamaba al Ayuntamiento de Arcos de la Frontera superaba los 600.000 euros y que se abonó por la tesorería municipal tras recibir el dinero a través del Plan de Pago a Proveedores. El empresario había reclamado vía judicial el pago de los intereses de demora, que ascendían a esos 150.000 euros.
La única salida del alcalde es un recurso contra estas sentencias y llegaría hasta el Tribunal Supremo. El alcalde asegura que cobra lo mismo que en su anterior puesto de funcionario de justicia.


