El Instituto de Ecología Litoral de El Campello contabiliza ya en las últimas semanas más de 40 avistamientos de ejemplares de carabela portuguesa (Physalia physalis), una «falsa medusa» la familia Physaliidae que se caracteriza por su toxicidad y su capacidad urticante, capaz de provocar lesiones y reacciones alérgicas muy graves.
La presencia de esta especie ha provocado el cierre temporal de las playas de Altea y San Juan (Alicante) y los municipios afectados temen que impacte sobre el turismo de cara al próximo puente de mayo.
La decisión se ha adoptado ante la llegada «constatada» de ejemplares del organismo a las costas alicantinas y «siguiendo las recomendaciones emitidas por los estamentos científicos» consultados, para evitar las posibles picaduras a los bañistas que pudieran hacer uso de las playas de El Campello.
«Se trata de una medida preventiva que estará vigente hasta que las condiciones meteorológicas cambien y desaparezca este fenómeno de arribada de carabelas portuguesas», han precisado desde el consistorio.
El Institut d’Ecologia Litoral ha elaborado un informe para El Campello sobre la presencia de medusas conocidas como Carabela Portuguesa (physalia physalis), en el que se detalla que «no se puede considerar como una medusa verdadera, ya que en sí constituye una colonia de pólipos, entre los cuales, los más característicos son los que conforman su flotador o neumatóforo, que suele medir entre 15 y 30 cm».
Según Oceana, y citamos literalmente, “Las picaduras de la carabela portuguesa rara vez son mortales, aunque en individuos propensos a choques anafilácticos pueden producirse casos de coma o, incluso, muerte, pero esto es excepcional“.
¿Qué hacer si nos pica una medusa?
Lavar bien la zona de contacto pero jamás con agua dulce porque dispararía el resto de células urticantes que pudieran quedar sobre la piel. Hay que hacerlo utilizando el agua salada del mar, suero salino, o bien agua dulce mezclada con vinagre al 50%. No se frota y no se toca con las manos desnudas porque si quedaran restos de filamentos empeoraríamos las cosas.
Si después de lavar aún quedan restos visibles, retirarlos con unas pinzas o, si no tenemos unas cerca, con las manos enguantadas o con gasas. Hay que tener cuidado porque los filamentos siguen activos durante bastantes horas.
Colocar hielo sobre la zona afectada durante 30 minutos para reducir la inflamación y el dolor pero envuelto en plástico, sin que toque directamente la piel.
Aplicar pomada analgésica, antiinflamatoria y antihistamínica. Prácticamente cualquier farmacia de playa tiene pomadas específicas que además son muy eficaces contra los síntomas locales.
Y por supuesto, buscar atención médica en función de la gravedad de los síntomas generales.
