César Alierta le debe mucho al PP. De hecho llegó a presidir Telefónica, y ahora su Fundación, gracias a su apoyo incondicional a los populares.
César Alierta, tras ganar el PP las elecciones de 2006, fue nombrado primero presidente de Tabacalera, que luego paso a llamarse Altadis, y más tarde de Telefónica. A presidencias de otras empresas públicas y del Ibex 35 también accedieron otros destacados nombres de la esfera bursátil como Manuel Pizarro (Endesa) o Francisco González (BBVA). El PP también pagaba así los servicios prestados durante los años de oposición de Aznar hasta alcanzar el poder en 1996.
La amistad de Ceśar Alierta, Manuel Pizarro -el único agente de cambio y bolsa de los tres- y Francisco González viene de cuando la banca intentó hacerse con el control de la Bolsa Española.
Entre los independientes del mercado estaban Pizarro (Ibersecurities), González (FG Inversiones Burśatiles) y Alierta (Beta Capital, una sociedad de valores participada por KIO). Los independientes de la Bolsa pacataron con la banca repartirse el mercado con una presidencia rotativa entre el candidato de la banca, Antonio Zoido, que procedía del Banco Hispano Americano, más trade Central Hispano, y Manuel Pizarro.
Ese acuerdo en la rotación de la presidencia de la Bolsa de Madrid se firmó en una cena en un famoso restaurante de lujo de Madrid y recibió el nombre de ‘Los Pactos de Zalacaín‘
César Alierta, Manuel Pizarro y Francisco González mientras tanto trabajan en la sombra con Rodrigo Rato para que el PP logrará desbancar al PSOE, sumido en la corrupción y que había llevado a España a una grave crisis económica. Lo consiguieron en 1996.
Desde ese momento, César Alierta, Manuel Pizarro y Francisco González comenzarón a vender sus negocios bursátiles.
Alierta ha sido, gracias al PP, presidente de Tabacalera, Altadis y Telefónica
Alierta colocó Beta Capital al banco holandés Mess Pierson. Aznar lo nombró presidente de Tabacalera para después, en julio de 2000, tras la mayoria absoluta del PP en las elecciones general de ese año, hacerle presidente de Telefónica en sustitución de su compañero de pupitre Juan Villalonga.
Manuel Pizarro, el único con sus oposición de agente de cambio y Bolsa, además de abogado del Estado, vendió ibersecurities al Banco Sabadell. Terminó siendo presidente de Endesa, de Ibercaja y de la CECA. Todo ello en la época de Aznar. Volvió a la política en 2008 con escaso éxito de la mano de Mariano Rajoy.
Francisco González, admirador de Mario Conde, llega a dirigir el BBVA tras su nombramiento como presidente de Argentaria por Aznar
Por su parte, Francisco González, que comenzó su carrera profesional como programador informático y fracasó en su intento de sacarse las oposición de agente de cambio y Bolsa, vendió FG inversiones Burśátiles a Merrill Lynch, con escándalo con Hacienda de por medio.
En mayo de 1996, tras ganar Aznar las elecciones, es nombrado presidente del banco público Argentaria, que terminó fusionándose con el BBV para dar lugar al BBVA. En el año 2000 consigue despalzar a las familias de Neguri que controlaban históricamente al Bilbao Vizcaya y consigue, en plena mayoría absoluta de José María Aznar, hacerse con la presidencia única del BBVA, que todavía, 16 años después, mantiene.
Como dato anecdótico era uno de los grandes admiradores de Mario Conde, presidente de Banesto, cuando Francisco González era presidente y máximo accionista de FG Inversiones Burśatiles.
Alierta, González y Pizarro han sido claves en lo que ha venido como llamarse el ‘Ibex 35’ y sus relaciones con el poder
Los tres han sido claves entre las relaciones de los que viene llamarse Ibex 35 con el poder. Por eso no es de extrañar los movimientos que han realizado tras conocer de primera mano, con informe del CNI avalándolo, que Pedro Sánchez estaba negociando en secreto con los independentistas de Cataluña y Podemos para formar gobierno.
Grupos de comunicación contrarios a Sánchez, como el Grupo Prisa, a la que la banca le ha permitido seguir abierto renegociando mil y una vez su mil millonaria deuda, no hicieron nada más seguir la jugada. Felipe González y Juan Luis Cebrián, cuya amistad se remonta a cuando el diario El País era el BOE de los primeros Gobierno socialistas (1982-1996).
González abrió el fuego en la Cadena SER, en un medio de Prisa, en una operación en la que Susana Díaz ha llevado la voz cantante
Pactaron que González abriera el fuego, eso si, en un medio de la casa, la Cadena SER, donde manifestó que Sánchez le había mentido. Susana Díaz ya estaba preparada para recoger el guante y maniobró con los suyos para que dimitieran de la Ejecutiva Federal. Mandó a su fiel Verónica Pérez a decir en Ferraz que ‘la autoridad soy yo’.
El sábado 1 de octubre el Comité Federal del PSOE acaba con Pedro Sänchez, provocando una profunda crisis entre los socialistas.
César Alierta, que salvó su puesto como presiente de Telefónica cuando ganó en 2004 las elecciones José Luis Rodríguez Zpaatero, gracias a su pacto con Jesús de Polanco con Canal Plus, ha estado y estará detrás de todos estos movimientos que se producen entre bambalinas y que siempre han hecho a Telefónica una de las grandes colocadores de políticos y familiares de políticos de uno y de otro bando.
Y es que el Ibex 35 es mucho Ibex 35. Pedro Sánchez se fue a llorar a la televisión ‘amiga’ de Podemos, La Sexta, eso sí, propiedad de la millonaria familia Lara, dueña del Grupo Planeta y también, curiosamente, con gran influencia en el Ibex 35.
