Amnistía Internacional, la ONG que defendió a capa y espada a yihadistas como Lacen Ikasrrien, que llegó a ser imagen de una de sus campañas y que se muestra más preocupada por la situación de presos asesinos de ETA que de las víctimas, vuelve a emprender su persecución contra Franco de cara a Navidad.
El anuncio creado por la agencia Estrés es todo un despropósito, más cuando Franco murió en 1975 y la Transición cerró la herida de la Guerra Civil que la izquierda vuelve a abrir sin dejar cicatrizar. Amnistía Internacional tampoco se acuerda de las víctimas de los etarras y asesinos yihadistas, que tampoco podrán celebrar estas fechas tan señaladas.
En un vídeo, que utiliza la misma canción que la marca de turrones El Almendro, la ONG se erige con poder moral para exigir a España ceder su soberanía judicial a Argentina, pese a que el Tribunal Supremo se opuso a ello.
Asimismo, presenta a España como un país que no investiga los crímenes cometidos durante la Guerra Civil y franquismo, pese a que murió hace ya más de 40 años.
La ONG exige pide que sean los jueces argentinos quienes investiguen, pese a que la Justicia española paralizó todo trámite en 2012. Amnistía Internacional se erige así con la máxima autoridad para no solo criticar las decisiones del Tribunal Supremo y de la Fiscalía sino que además exige que se dé esta competencia a los tribunales de Argentina.
Persecución de delitos prescritos
Asimismo, los delitos del franquismo están prescritos, y en España se aplicó precisamente la Ley de Amnistía, por lo que todos las atrocidades cometidas durante la Guerra Civil tanto por republicanos como nacionales quedarían sin juzgar.
Pese a ello, insiste en el anuncio con la campaña «Justicia por Navidad», una visión sesgada de la realidad, ya que no se menciona en ningún momento a los asesinados por el Frente Popular, o las atrocidades cometidas dos años antes de estallar la Guerra Civil Española. En 1934, con la quema de iglesias, asesinatos de sacerdotes, monjas y católicos.
De hecho la ciudad de Barcelona se llegó a bautizar como la ciudad de «la rosa y el fuego», donde en 1936 apenas quedaban iglesias en pie. Ahora quedan placas conmemorativas a los asesinados en las tristemente famosas checas, cárceles empleadas para la tortura y que se extendieron allí donde mandaban los republicanos.
El dinero de la Memoria Histórica va a parar a otros fines
Según publica La GACETA, Amnistía Internacional ha recibido 25 millones de euros para buscar a los desaparecidos de la Guerra Civil y darles sepultura donde les corresponde. No obstante, la mayoría de los 25 millones empleados para el desarrollo de dicha ley se han empleado para financiar actividades de las más diversas asociaciones, fundaciones e, incluso, partidos políticos. Unas actividades que en muchos casos nada tenían que ver con la búsqueda de cuerpos para darles sepultura digna.
Así, de esos 25 millones dados de las arcas públicas, 17 han ido a financiar a organizaciones como el Partido Comunista de Andalucía, la Gran Logia de España, la Asociación Ajo Cojo. Es decir, que menos de una tercera parte se ha utilizado para la finalidad para la que supuestamente se creo la ley y más de dos terceras partes para financiar a la red clientelar que ha defendido esta norma de contenido ideológico.
Estrés plagia a El Almendro y se venden como «muy creativos»
«Somos una agencia de publicidad de lo más normal: trabajamos mucho, somos eficaces, muy creativos, con grandes ideas, comprometidos y muy cumplidores. Lo normal, ¿no?». Así se vende la agencia que ha realizado el anuncio de esta campaña, cuya sintonía es exactamente la misma que la famosa usada por El Almendro.
Matizaciones de Amnistía Internacional
No es la primera colaboración de esta agencia con Amnistía Internacional. Lo hizo durante la campaña contra los desahucios en 2015, pese a que el problema ha estado en boca de la sociedad desde 2009, año en el que comenzó a crecer el paro.
Amnistía Internacional ha asegurado que «no ha recibido ningún dinero del Estado en relación con los desaparecidos de la Guerra Civil y por ninguna otra causa. No recibimos fondos de ningún gobierno. Defendemos a todas las víctimas de violaciones y abusos contra los derechos humanos. Durante años, Amnistía Internacional ha condenado los graves abusos contra los derechos humanos cometidos por ETA y ha rechazado de forma categórica cualquier argumento u objetivo que pretenda justificarlos. Tampoco defendemos a yihadistas tal y como se dice en el artículo».
«Nuestra organización se dedica a la defensa de los derechos humanos y a la denuncia de las violaciones de estos, allá donde ocurran. En relación con las víctimas de la guerra civil y el franquismo, Amnistía Internacional denuncia que España no sólo no investiga, sino que vuelve a poner más trabas para la investigación fuera de nuestras fronteras de los crímenes de derecho internacional cometidos durante la Guerra Civil y el franquismo, lo que deja a las víctimas y a sus familiares sin opción de obtener verdad, justicia y reparación», continúan.
«Además, el artículo señala que Amnistía Internacional usó como imagen de una de sus campañas a Lacen Ikasrrien. Esta información tampoco es correcta. Lhacen Ikasrrien participó en una rueda de prensa de nuestra organización en octubre de 2008 y su caso apareció en el informe “Destinos inconfesables, obligaciones incumplidas”, donde se denunciaba la respuesta de España a la “Guerra contra el Terror” y sus consecuencias para los derechos humanos. El caso de Lhacen aparece ahí documentado. En ningún caso se puede desprender que fue imagen de ninguna de nuestras campañas».
«Amnistía Internacional es un movimiento global que trabaja en defensa de los derechos humanos a través del activismo y la investigación. Está presente en 150 países y es independiente de todo gobierno, ideología política, interés económico o credo religioso. No apoya ni se opone a ningún gobierno o sistema político, ni tampoco apoya ni se opone a las opiniones de las víctimas cuyos derechos intenta proteger. Nuestro único interés es la protección imparcial de los derechos humanos».
