Pedro Sánchez presume y defiende que los servicios públicos como sanidad y educación son prioridad y una política de izquierdas. Sin embargo, los números dicen todo lo contrario. Las autonomías que gobierna el PSOE están en la cola de España en inversión por habitante. Andalucía, presidida por Susana Dìaz, es la peor de todas ellas.
Las medidas de ajuste tomadas por España a partir de 2010 han traído consigo un descenso de las inversiones públicas en algunas infraestructuras tan importantes como las educativas y las sanitarias, señala un informe de la Fundación BBVA.
Desde 2009, la inversión en las primeras se ha reducido a la mitad en el conjunto del país, mientras que en el sector sanitario lo ha hecho un 37%. Por regiones, las inversiones públicas en educación y sanidad han seguido este mismo patrón, y en algunas de ellas la caída de la inversión ha sido tan intensa que las dotaciones de capital acumuladas durante años ya están empezando a reducirse, con los consiguientes efectos sobre la calidad en la prestación de los servicios públicos, señala el mismo documento.
La Rioja (PP) es la autonomía con mayores dotaciones de infraestructuras sanitarias por habitante, mientras que Navarra (en el periodo analizado estaba gobernada por el PP) lo es en infraestructuras educativas.
Por su parte, el análisis para las dotaciones de capital público en sanidad muestra diferencias muy importantes entre comunidades, que además se ampliaron en los primeros años de crisis, si bien actualmente parece que existe una tendencia a la reducción de estos diferenciales.

En la actualidad, la comunidad autónoma mejor dotada en términos de infraestructuras sanitarias públicas por habitante es La Rioja (PP), seguida por Cantabria (PP en los años analizados), ambas con unas dotaciones que superan los 1.500 euros por habitante. Andalucía (PSOE) ocupa las últimas posiciones, esta vez junto a la Comunidad Valenciana (PP en los años analizados), Región de Murcia (PP), Principado de Asturias (PSOE), Cataluña (Independentistas) y Canarias (CC-PSOE), todas ellas con unas dotaciones sanitarias relativas inferiores a la media nacional, situada en 954 euros (casi un 50% por debajo de las regiones mejor dotadas).
En el caso de las infraestructuras sanitarias cuatro comunidades han perdido dotaciones por habitante desde el año 2000. Por un lado, las dos que partían con mayores dotaciones relativas, la Comunidad Foral de Navarra (PP en los años analizados) y la Comunidad de Madrid (PP), y por otro, las dos comunidades que ocupan los últimos puestos del ranking en la actualidad, la Comunidad Valenciana y Andalucía.
Estas diferencias en términos de dotaciones por habitante tienen consecuencias importantes en la calidad y la prestación de los servicios sanitarios y educativos públicos en cada territorio, apunta el informe de la Fundación BBVA.
Eduacación
Solo en Canarias, el capital público por habitante acumulado en infraestructuras educativas era menor que el del año 2000. El resto de las comunidades autónomas todavía tiene unas dotaciones en educación mayores que las de principio de siglo XXI. La comunidad mejor dotada en términos per cápita es Comunidad Foral de Navarra, seguida de Castilla y León (PP) y Galicia (PP), las tres con unas dotaciones superiores a los 1.200 euros por habitante. En el otro extremo, las dotaciones de Castilla-La Mancha y Andalucía
Durante el periodo analizado, las diferencias entre comunidades autónomas han aumentado un 4% en este ámbito.
Grandes diferencias
Desde la Fundación del BBVA advierten que si bien hay que recordar que estos datos se refieren únicamente al capital público (por lo que unas dotaciones públicas inferiores no tienen por qué significar necesariamente un menor capital total, ya que éste también incluirá las dotaciones de capital de los centros concertados y privados), sería deseable que estos resultados se tuvieran en cuenta a la hora de elaborar las políticas de gasto. Primero, para no desatender este tipo de infraestructuras, y segundo, para reducir las diferencias regionales en términos de dotaciones per cápita que existen actualmente, sobre todo en el caso de las infraestructuras sanitarias.