Carles Puigdemont, presidente de la Generalitat, da luz verde a Barcelona World tras la ruptura de la CUP y Junts pel Sí. El proyecto estaba vetado por los radicales de izquierda en Cataluña al mostrarse en contra de la especulación y el turismo de juego. El proyecto, pese a llamarse Barcelona World, se situará muy cerca de Port Aventura, en Tarragona.
El proyecto de BCN World cambiará de nombre y reducirá la superficie de juego de forma que tendrá un máximo de dos casinos, en función de qué tres operadores preseleccionados por la Generalitat ganen el concurso, ha anunciado este jueves el vicepresidente y consejero de Economía, Oriol Junqueras.
El todavía conocido como BCN World reduce sensiblemente la superficie destinada a casinos, hasta siete veces menos del proyecto inicial que preveía seis áreas de juego. Finalmente, serán entre una o dos en función de las alianzas que establezcan los operadores preseleccionados, dispuestos a dar «una garantía de 2,5 millones de euros cada uno porque confían en el proyecto«, ha expuesto Junqueras.
Los operadores son Melco, Hard Rock y el Grupo Perelada aliado con Genting, un gigante británico del juego muy activo en Indonesia.
Todo apunta, ha señalado Junqueras, que Melco y Hard Rock se presentarán juntos y, si ganan, operarán un casino cada uno. En caso de que gane Perelada, solo habrá una licencia de casino, muy lejos de las seis previstas en el proyecto inicial planteado por la empresa Veremonte.
El proyecto tendrá la bendición del Consejo de Tarragona, aunque no se han revelado detalles del proyecto, se conoce que habrá menos casinos y no se consultará a los vecinos.
La Generalitat de Artur Mas lo vendió en 2010, como competencia a Eurovegas en Madrid, que finalmente se descartó. El Ejecutivo de Mas buscó inversores, entre los que se encuentran Melco Crown y la empresa estadounidense Hard Rock Café. No obstante, la aprobación definitiva del proyecto concluirá a finales de año.
Pese a aplaudir las consultas, la Generalitat no quiere sorpresas y evitará realizar un referéndum a los vecinos, como pedía ERC, quien se ha mostrado en contra de este proyecto. Para limar asperezas entre CDC y Junts pel Sí, Puigdemont prometió un referédum pero éste no se llevará a cabo.
El PSC sí está a favor del proyecto. De hecho, su voto fue determinante para iniciarlo, aunque los inversores no veían potencial. Sheldon Adelson, impulsor de Eurovegas, y Veremonte, vinculada a Enrique Bañuelo, no entraron finalmente.
«El modelo de desarrollo turístico consensuado atraerá, sin lugar a dudas, a los actuales interesados y a nuevos inversores y emprendedores. La rentabilidad será tal vez un poco menor para los inversores del proyecto Barcelona World del 2012, aunque más que suficiente. Ahora bien, el beneficio mayor se lo llevarán el territorio, los empresarios y emprendedores de la zona, los puestos de trabajo y, cómo no, los visitantes futuros», señalan desde Esade.


