Un vídeo publicado por El Mundo demuestra como TV3, la televisón pública catalana pagada con el dinero de todos los españoles, el 1-O a los niños.
El informativo del canal infantil de TV3 ‘Info-k’ ha emitido con un tono adaptado al público infantil los preparativos que se llevaron a cabo para garantizar la celebración del ilegal 1-O poniendo especial énfasis en las estrategias de ocultamiento del material electoral como las urnas y bromea con que algunas fueron «bien custodiadas» en domicilios particulares.
Se construyeron barricadas y se pusieron vallas e incluso tractores para frenar el paso e impedir que la policía entrara», explica el informativo a los menores de edad sobre el día del golpe de Estado.
Además, la cadena pública catalana que cuesta 159 millones de euros al año a todos los españoles pone al president de la Generalitat, Carles Puigdemont, al acudir a votar: llegó a cambiar de vehículo debajo de un puente para evitar posibles seguimientos policiales. Y apunta a que los Mossos d’Esquadra «fueron algunos sitios pero no se enfrentaron a la gente, y algunos dicen que no hicieron bien su trabajo, mucha gente les está agradecidos». «En cambio, la policía española usó la violencia para entrar en los puntos de votación», explica. El informativo destaca que los Bomberos ayudaron a la gente que se puso en medio, y detalla formas en que se burló la actuación policial en distintos puntos.
La «mucha violencia» de la policía nacional es el lema bajo el que se construye el discruso separatista de la cadena de televisión y se añade que «los políticos que la mandaron dicen que no, que se usó la violencia necesaria para conseguir su objetivo, frenar el referéndum», con un resultado de «casi 900 heridos».
Según publicaba Voz Pupuli en 2015, la televisión autonómica más cara es TV3, a la que Artur Mas dota de un presupuesto de 225 millones de euros a cambio de que demuestre una actitud complaciente con los intereses del partido de la Generalitat, según han denunciado en reiteradas ocasiones las fuerzas de la oposición. Este medio de comunicación le cuesta a cada catalán 29,92 euros al año, de los que una buena parte se destinan a pagar a los 2.364 trabajadores que se emplean en sus cadenas de televisión y radio.
