La oposición venezolana volvió este lunes a Santo Domingo para reanudar el diálogo con el Gobierno chavista pese a la decisión del oficialismo de celebrar las elecciones presidenciales a más tardar el 30 de abril próximo, en las que el presidente Nicolás Maduro aspira a la reelección.
Las reuniones, que comenzaron con varias horas de retraso tras las llegada de todos los participantes en este proceso de diálogo, se celebran en la sede de la Cancillería dominicana, en medio de un gran hermetismo.
La opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que acude dividida a este encuentro, ha informado que exigirá «las garantías electorales que permitan unas elecciones justas», mientras que el Gobierno ha declarado que está listo para firmar un acuerdo con la oposición.
¿Qué pasaría si la oposición gana las elecciones en Venezuela?
El diario venezolano elnuevoherald.com ha elaborado varias hipótesis que son las siguientes. «Si Lorenzo Mendoza gana las elecciones en Venezuela en las semanas sucesivas nombra su gabinete y conforma su gobierno con asesores militares afines a él. Surgen las protestas maduristas reclamando un fraude en las elecciones. Urgentemente se realiza una auditoría de sistemas que supuestamente arroja a Maduro como ganador. Las Fuerzas Armadas enardecidas por el fraude a la voluntad popular, dan un sangriento golpe de estado acabando con la vida del Presidente, la mayor parte del gabinete y asesores militares. Toma posesión una junta militar comprometida a llamar a elecciones en dos meses, donde evidentemente Maduro es de nuevo candidato del oficialismo. Y lógicamente, el candidato opositor es alguien con una “honestidad” a toda prueba. Maduro gana aplastantemente las elecciones y se impone así la voluntad popular», explica el digital.
Después el periodico latino desaroola otra ouesta un tanto más realista que sería la siguiente » Cuando la oposición gana las elecciones, se rodea inmediatamente de sus simpatizantes, entre ellos el gabinete, los militares, los organismos públicos y privados, así como los medios. Ahora el oficialismo conoce mejor a sus principales enemigos. Aquellos que estaban encubiertos salen a la luz. Obviamente, ahora les resulta más fácil eliminarlos de un plumazo, y las Fuerzas Armadas serían el brazo ejecutor de esa masacre. Y la idea que venderán, es que el deber de los militares es salvaguardar la integridad de la nación y la pureza del proceso electoral.
Desde luego, esto tiene un doble propósito. Como castigo, las empresas que dirigía el principal industrial venezolano serán confiscadas y pudiera ser la excusa para terminar con la libertad de empresa, o sea, todos los negocios privados serán expropiados, tal como aconteció en Cuba. Al ser eliminados físicamente los amigos poderosos del industrial, se cierra aún más la posibilidad de financiamiento interno para derrocar a la dictadura.
De igual forma, las Fuerzas Armadas serían depuradas, los militares simpatizantes de Mendoza, eliminados o dados de baja y encarcelados. Cuando la Junta Militar haga un llamado a nuevas elecciones, se intentará demostrar ante el mundo que en Venezuela se respeta el sufragio universal y que se auditan los resultados. Evidentemente, al ganar Maduro, se hará nuevamente una auditoría que “comprueba” su triunfo».
