Las principales entidades españolas –Santander, BBVA, CaixaBank, Bankia, Sabadell y Popular- han reducido en un 22,7% el beneficio del primer trimestre del año, ya que de forma conjunta han ganado 3.198 millones de euros frente a los 4.138 millones de un año antes.
El efecto de los tipos de cambio, los menores ingresos por la caída de las comisiones y los bajos tipos de interés, además de la ausencia de ingresos extraordinarios han sido los factores que han contribuido a la caída de los resultados del primer trimestre, en el que algunas entidades han anunciado nuevos planes de ajuste para adaptarse a un nuevo entorno marcado por la digitalización.
Una vez más, la entidad financiera que más beneficios ha cosechado en el primer trimestre del año ha sido el Banco Santander, que ganó 1.633 millones de euros, el 4,9% menos en tasa interanual, debido básicamente, al efecto de los tipos de cambio en algunas zonas en las que opera. Sin dicho efecto, el beneficio neto de la entidad que preside Ana Botín habría crecido el 8%.
De la misma manera, otra de las principales entidades que opera en España, BBVA ha anunciado un resultado trimestral de 709 millones de euros. Este resultado ha sido un 53,8% inferior a las ganancias de un año antes, debido a factores como el tipo de cambio y la ausencia de ingresos extraordinarios, ya que el año pasado, las cuentas de BBVA se vieron impulsadas por la venta parcial de su participación en el banco chino CNCB.
De la misma manera, otra entidad, CaixaBank, ha ganado 273 millones, el 27,2% menos que en el mismo período de 2015, que incluyó el impacto de la integración de Barclays Bank en España.
Por su parte, Bankia ganó 237 millones de euros en el primer trimestre del año, un 3,3% menos que en el mismo periodo del año anterior cuando el grupo aún poseía el City National Bank de Florida, en Miami, y si se elimina este efecto, el resultado creció un 2,1%.
Por el contrario, el Banco Popular ha visto incrementar su beneficio neto un 2,6%, hasta los 93,7 millones de euros, de la misma manera, que el Sabadell lo ha elevado un 44,3%, hasta los 252 millones de euros, gracias a la integración del británico TSB.
Los beneficios obtenidos por las principales entidades españolas están en línea con lo que preveía el consenso del mercado, que esperaba unas ganancias de unos 3.200 millones de euros, un 23% menos, consecuencia de la menor rentabilidad del negocio, una excesiva regulación, la amenaza de la sentencia de las cláusulas suelo o un euríbor en tasas negativas.
No obstante, la banca ha compensado estos efectos con las menores provisiones que ha tenido que dotar ante las caídas de los activos dudosos, que han contribuido a reducir la tasa de morosidad de forma generalizada.


