El Banco de España ha realizado una de los peores previsiones de crecimiento para 2018, rebajándolo al 2,4%, y tan solo al 2,1% en 2019 debido a la «incertidumbre» por la situación de «Cataluña».
En su último informe sobre las proyecciones macroeconómicas de la economía española (2017-2020), el Banco de España cree que el crecimiento del PIB permanecerá estable en 2020, en el 2,1%. La demanda nacional se ralentizará en los próximos años, al tiempo que se incrementarán las exportaciones. De cumplirse esta proyección, y con la prórroga presupuestaria, el Gobierno tendría que aplicar recortes para poder cumplir las metas del déficit impuesto por Bruselas.
El Banco de España contempla que la actual fase expansiva continúe, si bien el PIB moderará su crecimiento a medida que se desvanecen algunos impulsos expansivos, en un contexto en el que «el alcance de la incertidumbre política en torno a Cataluña constituirá un condicionante adicional». Según el organismo supervisor, se prevé una moderación del crecimiento del producto, a medida que se desvanecen algunos de los impulsos expansivos que han operado en el pasado.
«En particular, las proyecciones actuales incorporan una orientación neutral de la política fiscal, frente a su tono expansivo en el pasado reciente, así como un
impacto adicional moderado de la política monetaria sobre las condiciones de financiación de los agentes, que se mantienen en niveles holgados. En este contexto, el alcance de la incertidumbre política en torno a Cataluña constituirá un condicionante adicional de la evolución de la economía española a lo largo del horizonte temporal considerado», ha destacado. En el escenario central, se ha supuesto que el nivel de incertidumbre registrado en los últimos meses remitirá durante la primera parte de 2018.
Tasa de paro al 11% en 2020
En cuanto al empleo, «se prevé una moderación de los elevados ritmos de crecimiento observados en los últimos años conforme avanza el período de proyección, en
consonancia con la desaceleración proyectada de la actividad. El aumento sostenido de la ocupación permitirá descensos adicionales de la tasa de paro, hasta situarse, a finales de 2020, alrededor del 11%«, destaca.
Por su parte, el ministro de Economía, Industria y Competitividad, Luis de Guindos, no cree en estas previsiones y ha considerado que la normalidad volverá a Cataluña. En este sentido, augura un crecimiento de entre el 2,5% y el 3% en los próximos «dos o tres ejercicios». Durante la clausura de la entrega de premios Vocento al Liderazgo Empresarial, De Guindos ha considerado que esta recuperación de la «velocidad de crucero» permitirá salir «definitivamente de la crisis».
IPC al 2% en 2017; 1,4% en 2018 y 2019, y del 1,7% en 2020. El precio del petróleo bajará
Respecto a la inflación, se prevé una ralentización del índice de precios de consumo (IPC), como consecuencia de la desaparición de los efectos comparación ligados al aumento de los precios energéticos observado un año antes. A partir de la primavera de 2018, la dinámica de los precios de consumo vendría determinada principalmente por el componente subyacente, para el que se proyecta un repunte gradual en un contexto de prolongación de la fase alcista del ciclo. Prevé un IPC del 2% en 2017 y del 1,4% en 2018 y 2019, para acelerarse después al 1,7% en 2020.
En este sentido, ha revisado al alza el IPC en 2017 y 2018, como resultado de los mayores niveles esperados del precio del petróleo, y a la baja en 2019, debido a una evolución algo menos dinámica del componente subyacente.
De Guindos insiste en un ritmo de crecimiento del 2,5%
El ministro ha recordado España lleva más de tres años de «recuperación clara» y «sostenible en el tiempo», y ha asegurado que el cuarto trimestre será «muy similar» a los anteriores, cuando el repunte intertrimestral se situó entre el 0,8% y el 0,9%. Este crecimiento será posible «a pesar de la situación en Cataluña», que ha desacelerado la economía de la región de manera que pasará de crecer por encima de la media nacional, alrededor del 0,9 % intertrimestral, a aproximadamente la mitad, entre un 0,4% y un 0,5%.
«No ha habido por tanto un impacto en España de la desaceleración en Cataluña«, ha afirmado De Guindos, al tiempo que ha considerado que «esto se va a corregir». El ministro ha confiado en la «madurez» y la «sensatez» de la sociedad catalana de cara a las elecciones de la próxima semana, donde se demostrará «que las verdades son superiores a las mentiras».
Esta vuelta a la normalidad permitirá que Cataluña, «que era uno de los motores de la recuperación del Estado», vuelva a crecer por encima de la media.
La deuda del conjunto de las administraciones públicas se situó en 1.136.171 millones de euros en el tercer trimestre del año, un 98,7% del PIB, después de haberse reducido en 1.688 millones respecto a junio, aunque se ha incrementado en 27.738 millones frente al mismo periodo de 2016.
Según ha informado este viernes el Banco de España, la Administración Central tuvo una deuda del 70,4% del PIB (810.435 millones); las comunidades autónomas, del 24,7 del PIB (284.407 millones); las corporaciones locales, del 2,7% del PIB (30.563 millones), y la Seguridad Social, del 0,9% de PIB (10.766 millones).
El nivel de endeudamiento sobre el PIB alcanzó su máximo en el primer trimestre de 2016 con un 100,8% y cerró el pasado ejercicio en el 99%.


