El presidente de las cámaras de comercio de España, José Luis Bonet, ha asegurado que «en el caso hipotético» de que se produzca la independencia de Cataluña «sería una catástrofe para Cataluña, España y el resto de Europa», al tiempo que afirma que se han paralizado inversiones en Cataluña.
A su juicio, no se producirá el referéndum ilegal del próximo 1 de octubre y, si se produce algún tipo de votación, «no valdrá porque no es legal». «Los españoles debemos ir todos juntos frente a dirigentes políticos que han hecho un planteamiento de secesión que, de ninguna manera debe ser», ha explicado.
En su opinión, «debe entablarse un diálogo para que la gente que se ha hecho ilusión, que no tiene sentido, vuelva a la gran oportunidad de todos los españoles si vamos juntos».
«Yo para decirle la verdad como lo pienso, hasta aquí, no ha habido lo que los juristas llamamos daño emergente, nada sensible, pero sí un lucro cesante porque inversiones que se podían haber materializado están a la espera de a ver qué pasa«.
Bonet cree que no habrá referéndum y, si se celebra, no tendrá efectos legales, aunque ha concluido asegurando que «en el caso hipotético de que pase algo, sería una catástrofe para Cataluña, España y el resto de Europa».
No es la primera vez que el presidente de la Cámaras de Comercio de España advierte sobre las consecuencias devastadoras de una hipotética independencia de Cataluña. A su juicio, serán las pequeñas y medianas empresas las que más sufrirán económicamente. «Estas son las que de verdad sufrirían. Las empresas pequeñas, las que conforman el tejido productivo básico de nuestro país, dependen de los esquemas de financiación que nos ha dado la zona euro», ha afirmado recientmente.
«Las grandes corporaciones reciben recursos propios de los mercados de valores o encuentran fórmulas de capitalización imponentes; emisiones de papel, bonos convertibles o simple crédito bancario basado en unas garantías que los pequeños no tienen», continuó.


