Los independentistas catalanes no han perdido ni un minuto en celebrar el Brexit y exigen un referéndum en Cataluña para conocer si podrán salir de la UE. Pese a estas exultantes celebraciones, la realidad es que el Brexit ha puesto en relieve las nefastas consecuencias que tendría para Cataluña, como la salida de la UE, un hecho que niegan por activa y por pasiva los separatistas. De esta forma, Puigdemont pide el sí al referéndum pero no a la salida de la UE, una incompatibilidad para su ideología ya que pide la independencia y por tanto la ruptura con el Estado y la UE.
El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, se ha metido en un embrollo al asegurar que votaría a favor de la UE al tiempo que quiere la separación con España, por lo que quedaría de facto fuera de la UE. En declaraciones a los medios de comunicación de la Generalitat, Puigdemont ha afirmado: «Que no nos guste el resultado no convierte en menos democrático un instrumento (el referéndum) que es vital y que el Reino Unido ha hecho servir para conocer la decisión de sus ciudadanos».
Para Puigdemont, el resultado de las urnas ha demostrado que el referéndum británico era necesario ya que, a su juicio, es «imprescindible poner las urnas cuando el pueblo necesita expresar su opinión». Sin embargo, pese a que los líderes del Parlamento Europeo ya han pedido a Reino Unido negociar la salida de la UE de forma inmediata, Puigdemont insiste en que irse de España no mostraría la puerta de salida.
«Veo con gran estupefacción como lo que ha sido un ejercicio de democracia impecable, desde liderazgos políticos españoles se ve de otra manera y justamente se alerta de una visión absolutamente ‘urnofóbica‘», ha indicado.
Puigdemont ve el Brexit como una oportunidad
El presidente autonómico catalán ha indicado que el «brexit» debe verse ahora como una «oportunidad» para refundar Europa, para que el continente «reconecte» con los ciudadanos, sea sensible y entienda sus «diferencias y acentos».
Puigdemont ha invitado a la UE a ponerse a trabajar para recuperar los valores fundacionales de crecimiento, democracia, convivencia, paz, equilibrio y respeto, para evitar que haya «una cadena de desafecciones, de crecimiento de algunas propuestas populistas o xenófobas«.
La independencia construye Europa pese a romperla
«Cataluña, como nación milenaria y por lo tanto fundadora de civilización europea, ha estado siempre dispuesta a contribuir a una Europa que guste a la gente. Esta es nuestra propuesta cuando nos planteamos ser un estado de la Unión Europea. Nos planteamos ser un Estado de una UE mejor, en la que quepa todo el mundo, que nadie quiera irse, en la que todo el mundo se quiera añadir. Para nosotros, supone una oportunidad», ha indicado. Sin embargo, la realidad es que la salida de Cataluña de España rompería con todos los tratados de la UE, por lo que Cataluña tendría que unirse a la cola para poder ser un país miembro.
Puigdemont ha afirmado que espera que el «brexit» no haga crecer el euroescepticismo en Cataluña, aunque ha apuntado que la UE tiene que hacer un «examen muy serio de cuál es su actitud». «No puede ir menospreciando realidades aunque no le gusten, no puede ir actuando con tanta insensibilidad ante asuntos que preocupan a la gente corriente y por lo que parece no preocupan tanto a sus dirigentes».
En este sentido, ha indicado que Cataluña quiere pertenecer a la Unión Europea «cuando se convierta en un Estado independiente«. «Pero queremos una UE que efectivamente genere afección, adhesión emocional, que era el proyecto inicial de los fundadores». Además, ha recordado que si Escocia hubiera ganado el referéndum sobre su independencia hoy habría decidido seguir integrado en la Unión Europea.
