Los independentistas catalanes y los que quieren que Reino Unido salga de la UE tienen el mismo tipo de empresarios a favor. Solo pequeños y medianos, ni uno de los gigantes de la City apoya la salida. Tras la carta enviada por 200 grandes empresas, los partidarios del ‘Brexit’ ya han encontrado répicla con 200 apoyos, eso sí de empresas, muchas de ellas dedicadas a la Bolsa o servicios de inversión.
Según su web, se compara a la UE con un mastodóntico elefante que les impide moverse, como si fuera una gran carga por las «constantes» regulaciones. En una carta abierta, los directivos señalan que estas «regulaciones innecesarias» de Bruselas aumentan los costes, reducen los beneficios y aumenta los precios para el consumidor.
Creen que la salida de Reino Unido traerá «flexibilidad y adaptabilidad», que consideran vitales para el éxito de sus negocios a largo plazo. La carta se publica en la campaña «Leave.EU» y es la respuesta de los directivos de grandes empresas, entre ellas 36 cotizadas del FTSE-100, a la que se ha sumado hoy Rolls-Royce, que rechazan la salida.
Los firmantes de la misiva calcan el discurso de los independentistas catalanes ya que se refieren a los firmantes contrarios a Brexit como «una minoría de gerentes de las grandes compañías del Reino Unido» desvíen la atención sobre las necesidades de las pequeñas empresas del país. En Cataluña se ha cargado contra los grandes empresarios con frases como que solo representan al 1% del total, pese a que dan infinidad de puestos de trabajo respecto a los pequeños.
«Recientemente, hubo mucho apoyo a nuestra continua participación en la UE por parte de una minoría de directivos de las grandes compañías del Reino Unido», señala la carta, colgada en la página digital del periódico británico «The Daily Telegraph». «Pero, como siempre, poca atención se ha dado a la postura de las pequeñas y medianas empresas en este debate. Estas empresas son las incubadoras de las historias de éxito del mañana», agregan.
«Nuestros negocios prosperan porque entendemos de manera instintiva que la flexibilidad y la adaptabilidad son la clave para nuestro éxito a largo plazo», subrayan. Según explican en la carta, estas empresas tienen que «lidiar con una dieta constante de la UE de regulaciones innecesarias» que añaden costes y «creemos que nuestra economía puede estar mejor y crear más empleos» si sale de la Unión.
Varios ministros del Reino Unido apoyan la salida de la UE, pero el primer ministro británico, David Cameron, ha pedido continuar en el bloque tras las reformas conseguidas con sus socios comunitarios. Cameron alcanzó el mes pasado en Bruselas un acuerdo que permitirá al Gobierno británico limitar las ayudas públicas a los trabajadores comunitarios en el Reino Unido durante un periodo de cuatro años y también excluye al país de cualquier medida destinada a forjar una mayor integración política con Europa.


