La independencia de Cataluña haría que el Brexit se convirtiera en un paseo romántico. Así lo describe Wolfgang Munchau en un artículo en Financial Times, al tiempo que afirma que la separación entre Cataluña y España conllevaría un choque de mayor magnitud que la salida de Reino Unido de la UE.
Todas las instituciones de la UE apuntan que si una región de un estado miembro declara la independencia no entraría a formar parte inmediatamente del club de los 28. Según los separatistas catalanes, la UE no podría permitirse el lujo de una región que concentra el 20% del PIB español, hasta los 224.000 millones de euros, superior al de países como Portugal.
Ni el Gobierno de España ni la UE aceptan la independencia de Cataluña, pero el organismo comunitario tampoco puede favorecer un «Catalexit». En caso real de ruptura, los catalanes perderían la nacionalidad española, mientras que los independentistas afirman que tendrían doble nacionalidad. «Es irrealista», afirma el autor.
La frontera entre España y Cataluña se convertiría en una frontera externa fuertemente custodiada por la UE y se tendrían que pedir los pasaportes. «Los catalanes tendrían que solicitar visados si quieren viajar a España o a la UE», afirma, al tiempo que Cataluña quedaría fuera de la Organización Mundial del Comercio y por tanto no podría reducir automáticamente los aranceles, por contra del discurso separatista.
No obstante, el mayor riesgo en caso de independencia catalana es la salida de la Eurozona, y por tanto de la asistencia del Banco Central Europeo, motivo por el que los grandes bancos, Banco Sabadell y CaixaBank ya se han trasladado a Alicante y Valencia, respectivamente.
«Catalexit constituiría un dramático retorno repentino de la crisis de la Eurozona. El sistema bancario en una de las regiones más ricas del mundo podría colapsar», afirma. Y es que, se desataría un elevado riesgo de corralito en Cataluña, más cuando ya no queda ni un solo banco propiamente catalán en Cataluña, un serio aviso a los independentistas si continúan con el golpe de Estado, ya que podría desatar una fuga de capitales y de la parte operacional, dejando a miles de personas y empresas sin acceso al crédito o financiación. Tanto Banco Sabadell como CaixaBank apuntaban que debían seguir bajo tutela del Banco Central Europeo y del Banco de España, haciendo oídos sordos a las peticiones de Junqueras para quedarse.
Cataluña, entonces, solo tendría una salida, adoptar el euro de forma unilateral, como hiciera Montenegro. No obstante, Montenegro tiene un PIB de 3.000 millones de euros, muy inferior a los 224.000 que maneja ahora la Generalitat. Asimismo, tampoco habría tiempo para introducir una nueva moneda en el mismo día de la independencia. «Sería una locura tratar de dirigir una economía tan desarrollada sin una infraestructura bancaria central», publica el prestigioso diario económico.
Romper con España y salir del euro es un suicidio económico para Cataluña
Salir de la UE es «bastante difícil», como ocurre con Reino Unido. «Pero librarse de la unión monetaria al mismo tiempo es una misión de suicidio económico». «Sabemos que al menos un tercio del electorado catalán son pro-sindicalistas. Más podrían unirse a sus filas cuando se den cuenta de la amenaza de la perdición económica, especialmente si se hizo evidente que la UE no va de farol».


