Las escenas vividas este lunes en las Cortes de Cantabria son fruto de la tensión que se ha instalado en el Parlamento cántabro después de que uno de los dipitados de Ciudadanos decidiese revolucionar su partido. El espíritu navideño no ha llegado al Parlamento de Cantabria tal y como muestran las escenas que se vivieron este lunes durante el Pleno, que fue de lo más bochornoso que se recuerda en unas Cortes regionales. Todo comenzó cuando le tocó el turno de palabra a un tránsfuga de Ciudadanos, Juan Ramón Carrancio, que en los meses que lleva en el Grupo Mixto como independiente ha generado muchas tensiones en el hemiciclo. Hasta el punto de que su partido intentó este verano que los servicios jurídicos de la Cámara le expulsaran del grupo, sin conseguir el objetivo.
El caso es que ahora Carrancio se ha convertido en la única tabla de salvación para que el Gobierno de Miguel Ángel Revilla -en coalición con el PSOE- apruebe sus Presupuestos para 2018; dado que el PP, C’s y Podemos se han negado a sentarse a negociarlos siquiera. Por ello estos tres últimos partidos llevaron este lunes al Pleno varias proposiciones no de ley instando al Ejecutivo regional a que no negocie los Presupuestos con tránsfugas. Una vez que sus portavoces las hubieron defendido, la presidenta del Parlamento, Lola Gorostiaga, dio la palabra a Carrancio. A partir de este momento comenzó la disputa porque el popular Francisco Rodríguez denunció que el reglamento no le concedía turno de palabra al ex de C’s, dado que por el Grupo Mixto ya habían intervenido otros.
La bronca entre el popular y Gorostiaga fue subiendo de tono, y en un momento dado Rodríguez retó a ésta, a voces, a que le echara del hemiciclo. «¡No me da la gana!», replicó ella. «¡Quiero que se siente y se calle!».
Cantabria aprueba reformar su Estatuto para eliminar los aforamientos
El pleno del Parlamento de Cantabria ha aprobado, por unanimidad, la propuesta consensuada por todos los grupos de la Cámara para reformar el Estatuto de Autonomía y suprimir el aforamiento de los diputados regionales, del presidente y de los consejeros del Gobierno autonómico.
Con esta iniciativa se plantea modificar el Estatuto de Autonomía de Cantabria para suprimir el artículo 20, que señala que «la decisión sobre la inculpación, prisión, procesamiento y juicio del presidente y de los demás miembros del Gobierno, en relación con los presuntos actos delictivos que hayan podido cometer dentro del territorio de la comunidad autónoma, corresponde al Tribunal Superior de Justicia de Cantabria».
Este artículo también dice que «fuera de dicho territorio», la responsabilidad penal de estos cargos públicos «será exigible ante la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo».
Además se pide modificar el artículo 11.1 del Estatuto, de forma que establezca que los diputados del Parlamento de Cantabria, tras cesar en su mandato, gocen de inviolabilidad por las opiniones que hayan manifestado en actos parlamentarios y que no puedan ser detenidos salvo en casos de flagrante delito, correspondiendo decidir sobre su inculpación o presión a los jueces ordinarios.
El pleno también ha designado, tras someterlo a votación secreta, a Pedro Hernando (PRC), Víctor Casal (PSOE) y Francisco Rodríguez (PP), para que defiendan ante el Congreso de los diputados la propuesta de reforma del Estatuto de Cantabria.
Los portavoces de todos los grupos ( PP, PRC, PSOE, Podemos y mixto) han coincidido en que los aforamientos son una figura que ya resulta «anacrónica».
Asimismo, han valorado la importancia y trascendencia que supone reformar el Estatuto de Cantabria, pero, como ha enfatizado el parlamentario popular Francisco Rodríguez, «más importante aún es hacerlo por consenso».
