Los padres de varios jugadores del Bosco de Arévalo, Ávila, intenaron agredir al árbitro del partido de prebenjamines cuando el Diocesanos de Ávila metió un gol en el último minuto con el que ganaban el campeonato.
Un 3-2 que sentenció el partido y la liga, y que algunos padres no terminaron de aceptarlo deribando en una fuerte pelea.
Esto es una vergüenza, que sucedan estas cosas en un partido de fútbol de niños es cuanto menos preocupante, esto es lo que ha pasado en Árevalo en un partido de Pre-Benjamines esta mañana.
A este hombre, que no le dejen entrar en ningún campo de fútbol. pic.twitter.com/uvdaX4NQUs
— Ávila (Informa) (@Avila_Informa) 13 de mayo de 2018
Los niños de 7 años tuvieron que ver el lamentable espectáculo en el que algunos de los progenitores intentaron agredir al entrenador del equipo ganador. Ante esta situación violenta los agentes de la Policía Nacional tuvieron que acudir al campo y tomar declaración a los violentos padres.
Unas tristes imágenes que ya se han repetido en otras ocasiones, y pese a todo, hay quien no aprende.


