Siendo multimillonario, el tercer hombre más rico del mundo, se puede afirmar, como Buffett, que eliminar el impuesto de sucesiones sería un «error terrible». Los andaluces, asturianos o cántabros desde luego no están nada de acuerdo con él.
El multimillonario Warren Buffett dijo hoy que eliminar el impuesto de sucesiones como propone Donald Trump como parte de la reforma fiscal que se negocia en Estados Unidos sería un «error terrible».
«Si se aprueba la reforma de la que están hablando, yo podría dejar unos 75.000 millones de dólares a mis hijos, a mis nietos y a mis bisnietos», dijo el legendario inversor en una entrevista al canal financiero CNBC.
El problema es que la mayoría de las personas no tienen 75.000 millones de euros para dejar en herencia, sino poco más de 100.000 euros de los que, como ha venido sucediendo en Andalucía, se los quedaba la admistración tras la muerte de su propietario. Hay gente que perdía todo lo que heredaba. Era tal el escándalo que Andalucía ha tenido que rectificar tras años de expolio a sus contribuyentes y, desde luego, Susana Díaz esta a años luz de Donald Trump y lo estivo defiendo hasta que no tuvo más remedio que cambiarlo para que Ciudadanos siguiera apoyándola en la poltrona sevillana. Pero durantge mucho tiempo lo defendió.
Buffett, el segundo hombre más rico del mundo, aseguró que ese impuesto de sucesiones solo afecta a un porcentaje pequeño de estadounidenses, por lo que eliminarlo del nuevo esquema fiscal «no tendría efectos generalizados».
«Este año morirán en Estados Unidos unos 2,6 millones de personas, pero el impuesto de sucesiones solo afectará a unos 5.000 contribuyentes», añadió el consejero delegado de la firma Berkshire Hathaway, su brazo inversor.
Asimismo, Buffett explicó que las mayores fortunas del planeta son ahora mucho más ricos que hace 25 años, y recordó que los 400 hombres con más dinero del mundo controlan unos 2,4 billones de dólares.
Finalmente, el conocido como «oráculo de Omaha» advirtió a CNBC que las probabilidades de que la reforma fiscal que propone el presidente, Donald Trump, con el apoyo de los republicanos en el Congreso, salgan adelante «son mayores» de lo que la gente cree.
Fuerte bajada de impuestos
Trump presentó la semana pasada los principales puntos de la reforma, que reduce la tasa impositiva para las empresas del 35 % al 20 % y simplifica los tramos de impuestos de la renta individual, al pasar de las siete actuales a tres: del 12 %, del 25 % y del 35 %.
El plan elimina también el impuesto de sucesiones, crea una nueva deducción por adultos dependientes, como personas mayores o enfermos, y amplía la básica para personas a 12.000 dólares y 24.000 para parejas.
La incógnita que sigue sin desvelarse es cómo compensará la caída en la recaudación fiscal, calculada en torno a 5 billones de dólares en diez años, para evitar que se genere más déficit presupuestario.


