El presidente del Bundesbank ha reiterado que el Banco Central Europea (BCE) tiene que dejar a final de año la compra de deuda pública y privada.
El presidente del Bundesbank, Jens Weidmann, se mostró a favor de retirar, de forma ordenada, estímulos monetarios a partir del próximo año.
Weidmann, miembro del consejo de gobierno del Banco Central Europeo (BCE), dijo en una entrevista con «Börsen-Zeitung» que se publicará mañana, que no ve necesidad de prolongar las compras de deuda pública y privada más allá de finales de este año.
El presidente del Bundesbank también consideró que esa retirada debe ser «ordenada» y que hay conformidad en que «no se puede terminar de hoy a mañana».
Los mercados esperan que el BCE, que va a comprar hasta finales de diciembre deuda por valor de 60.000 millones de euros mensuales, dé señales en algún momento de una reducción de los estímulos monetarios.
Draghi defiende la independencia de los bancos centrales
El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, defendió hoy la independencia de los bancos centrales para lograr resultados económicos mejores.
Draghi dijo en un discurso en Lindau (Alemania) que «la evidencia muestra que la independencia operacional de los bancos centrales, con un claro mandato de mantener la estabilidad de precios, proporciona resultados económicos mucho mejores que otros bajo el control directo del gobierno».
El presidente el BCE inauguró la sexta reunión de Lindau, en la que participan 17 ganadores del Premio Nobel y 350 economistas jóvenes.
«Hoy en día los bancos centrales de la mayor parte de los países son independientes pero están sujetos a un mandato establecido por los legisladores, que a cambio piden al banco central explicaciones», dijo Draghi.
Como resultado de la independencia y de una contabilidad mayor, la comunicación de la política monetaria se ha vuelto mucho más transparente, según el presidente del BCE.
Draghi dijo también que en la reciente crisis financiera obligó a los académicos a reajustar los modelos económicos existentes.
«El redescubrimiento de que la noción de política monetaria puede tener una función en coordinar las expectativas privadas en tiempos de incertidumbre severa tuvo una importancia significativa en la transición al mundo postcrisis», apostilló.
El sector financiero, el culpable
Draghi hizo hincapié en que el sector financiero tuvo una importancia significativa en la crisis no sólo propagando impactos negativos para la economía, sino generándolos.
Las fricciones financieras se han convertido en los principales conductores de la recesión, según el presidente del BCE.
Draghi también consideró que «una respuesta de política monetaria que se funda en una investigación rigurosa es menos propensa a ser dañada por el compromiso político y es más fácil de explicar al público general».
Explicó que los bancos que fueron golpeados primero en la crisis de 2007 fueron los que más habían invertido en productos financieros que habían perdido mucho de su valor.
La mayor parte de estos bancos estaban localizados en Alemania, Francia y Holanda, países con posiciones fiscales fuertes.
A partir de 2008 se produjo el giro a bancos españoles e irlandeses, que estaban sobreexpuestos a un mercado inmobiliario nacional que colapsaba.
La CE calcula que el sector público proporcionó en 2008 ayudas a los bancos por valor del 5 % del producto interior bruto (PIB) de la Unión Europea (UE) y en 2009 del 9 %, dijo Draghi.
En comparación el coste financiero neto del apoyo al sector financiero en EEUU entre 2007 y 2009 se calcula en el 5 % del PIB.
Recuerda como la crisis de Grecia destrozó la ilusión de que la deuda soberana no tenía riesgo y llevó a un ajuste del riesgo en la UE.


