A Cándido Méndez le faltan solo unos pocos días para dejar de ser el líder de UGT, el sindicato que pilota desde hace 22 años. El 42 Congreso confederal se inicia este sábado y los delegados sindicales tendrán que escoger entre uel jefe del sindicato de Transportes, Miguel Ángel Cilleros, un independentista de origen asturiano, Josep María Álvarez, que a pesar de apoyar el referéndum en Cataluña tiene numerosos apoyos, y el canario Gustavo Santana.
En liza están los votos de 601 delegados, los encargados de elegir. Se necesitan el 25% de estos para poder presentarse a estas elecciones internas. Álvarez, como Méndez, es el sempiterno dirigente de UGT en Cataluña, sindicato al que pertenece la consejera de Presidencia de la Generalitat, Neus Monté.
El independentista Álvarez expone públicamente los apoyos recibidos, mientras que su principal contrincante y el preferido de Méndez, Cilleros, mantiene la precaución y se centra en explicar la situación actual de un sindicato en horas bajas, que con la crisis ha perdido miles de afiliados. Por su parte, Santana está casi sin opciones de hacer sombra a los dos adversarios de estas elecicones.
El referéndum en Cataluña se ha convertido en una de las críticas principales a Álvarez, asturiano de nacimiento. Su apoyo a organizaciones separatistas se ha convertido en el principal arma de sus rivales para atizarle. Asimismo, también lo es sus propias ocurrencias, como mantener la afiliación de parados pese a no generar ingresos.
