La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, incluyó en los presupuestos de 2016 un gasto de 150.000 euros para celebrar el Año Nuevo Chino, el Ramadán y la Semana Santa, un fondo que será el mismo para cada fiesta pese a que la Pascua tiene mucho más arraigo en España.El pasado año, la Semana Santa de Madrid contó con 150.000 euros, el mismo fondo que destinó Ahora Madrid para celebrar la fiesta de los musulmanes (el Ramadán) y el Año Nuevo Chino, sin duda festejos menores en España. Carmena parece ignorar que la Pascua es una de las fiestas religiosas más importante de nuestro país. Todo ello pese a que según las previsiones del Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital haya una ocupación hotelera media del 85,3 % durante esta Semana Santa, lo que supone 4,7 puntos porcentuales por encima del índice alcanzado el año pasado, cuando se situó en el 80,6%. En Madrid, se espera un avance de 1 puntos porcentual, hasta el 75%
Este año el área de Cultura del Ayuntamiento ha confirmado que el gasto para el Ramadán será de 150.000 euros. Es decir, la fiesta musulmana contará con sólo 25.000 euros menos que la Semana Santa, en la que el Consistorio desembolsó 175.404,59 euros.
Los 150.000 euros destinados a la celebración del festival ‘Noches del Ramadán’, que tendrá lugar entre los días 21 de junio y 5 de julio saldrán íntegros de las arcas municipales al tratarse de una subvención
Ahora Madrid no acude a las procesiones porque ya ‘van otros grupos’
Carmena ha asegurado este martes que “no solo el Ayuntamiento es Gobierno municipal” y que hay “ediles de otros grupos” que sí han acudido a procesiones de Semana Santa y que han representado al Consistorio.
La edil de Ahora Podemos ha excusado su ausencia y la de su grupo político en las procesiones y eventos de Semana Santa de Madrid en que “no solo el Ayuntamiento es Gobierno municipal” y que hay “ediles de otros grupos” que sí han acudido a procesiones de Semana Santa y que han representado al Consistorio.
Carmena prohíbe a los maceros salir en procesión de Semana Santa
El Ejecutivo de Ahora Madrid ha acabado este año con una tradición de la Semana Santa de la capital española, que no podrá disfrutar de la procesión con maceros y ordenanzas por decisión de la gerencia municipal dirigida por la llamada “candidatura de unidad popular”, según ha publicado La Razón.
El consistorio madrileño ha informado a los responsables de ambos cuerpos de funcionarios que se encargan de la festividad de que este año no deben ir a las procesiones.
En las procesiones de las hermandades de La Borriquita y Los Estudiantes, el pasado Domingo de Ramos, su ausencia ya fue patente. Pasos que no contaron con la presencia de ninguno de los ediles del equipo de Carmena.


