El Ayuntamiento de Madrid, dirigido por Manuela Carmena, ha decicido remunicipalizar el BiciMad con un coste para los madrileños de 10,5 millones de euros, una cantidad muy superior al pago que realizó Ana Botella por la concesión, de 25 millones por 10 años.
La Empresa Municipal de Transportes (EMT) será la encargada de gestionar este ruinoso servicio. «Es un acuerdo entre EMT y la actual concesionaria, Bonopark, para la cesión del contrato», ha asegurado Inés Sabanés. Así, toda la ruinosa empresa pasará a manos públicas, incluidas las 2.028 bicicletas a motor y 4.128 anclajes repartidos en 165 estaciones.
Ahora Madrid ha asegurado que realizará cambios en los anclajes «para hacerlos más fiables», mejorará la distribución y mantenimiento de las bicicletas, la puesta en marcha de un GPS para cada bicicleta, y mejoras en el servicio de atención al cliente.
El Ayuntamiento de Madrid había pedido a la EMT (Empresa Municipal de Transportes) un informe para valorar el impacto económico y logístico de esta medida.
BiciMad, bajo el cargo de Ana Botella, aterrizó en Madrid el 23 de junio de 2014, y desde entonces la empresa sólo ha tenido pérdidas, de hasta 300.000 euros mensuales.
Bonopark, empresa encargada de llevar el servicio de las bicicletas en Madrid, necesitaría unos 1,4 millones de euros anules solo para salir de las pérdidas. Además, el Ayuntamiento de Carmena debería incorporar a unos 50 trabajadores de Bonopark en su estructura para poder prestar el servicio.
Los operarios encargados de distribuir y reparar las bicicletas, que son la mayor parte de la plantilla cuentan con un salario bruto anual de 16.000 euros. El sueldo máximo de la empresa, que perciben dos jefes de sección, es de 33.000 euros brutos anuales. De esta forma, solo en sueldos se destinarían
Carmena, desde su llegada el 13 de junio de 2015 al Ayuntamiento, no ha municipalizado ni los servicios de recogida de basura, ni los de limpieza ni los de jardinería, pero pese a lo que propuso en su programa electoral, si que quiere acarrear con el gasto de las bicicletas de Madrid. Además, a EMT, que arrastra pérdidas en sus cuentas de resultados, asumiría grandes riesgos ya que no dispone de recursos suficientes para gestionar el servicio.
