La alcaldesa de Madrid se niega a desplegar una pancarta en homenaje al político asesinado por ETA, como hizo durante una semana con la bandera LGTBI.
La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, puso todo su empeño en el World Pride celebrado la semana pasada en la capital española. Durante esos días en la fachada del Ayuntamiento podía verse «una orgullosa», bandera LGTBI.
Sin embargo, ahora Carmena se niega a desplegar una pancarta en homenaje a Miguel Ángel Blanco el próximo miércoles, vigésimo aniversario de su asesinato por ETA, porque no se pueden diferencias unas víctimas de otras.
El colectivo Movimiento contra la Intolerancia ha instado al Ayuntamiento de Madrid a convocar una concentración de homenaje y desplegar una pancarta en la fachada del consistorio en el XX aniversario del asesinato de Miguel Ángel Blanco, asesinado por ETA el 12 de julio de 1997.
«Al igual que se realizan gestos loables con los refugiados o los recientes del orgullo gay, Movimiento contra la Intolerancia recuerda el compromiso inequívoco del pueblo madrileño contra el terrorismo y la movilización singular y permanente realizada por Miguel Ángel Blanco«, ha dicho la asociación en un comunicado.
Con esta medida, la agrupación busca recoger el «aún vivo espíritu de Ermua», denominación con la que se conoce la «escalada social e institucional que movilizó a millones de españoles en una auténtica ola de solidaridad y protesta».
«Movimiento contra la Intolerancia pide al Ayuntamiento de Madrid que rinda homenaje a su memoria, no olvide a Miguel Ángel Blanco, a su familia, a las víctimas y al propio pueblo de Madrid, que ha sufrido como nadie el azote de esta lacra criminal», añade la asociación.
Miguel Angel Blanco, concejal del Partido Popular en Ermua (Vizcaya), tenía 29 años cuando fue asesinado el 12 de julio de 1997, después de permanecer secuestrado varios días.


