El Ayuntamiento de Madrid, dirigido por Manuela Carmena, acaba de sacar a licitación un concurso de 247.417 euros para fabricar 162.050 escudos bordados que llevarán las nuevas prendas de la Policía Municipal, que se esperan el próximo 1 de julio.
En una primera instancia se esperaba que los uniformes llegasen a las comisarías de la Policía de Madrid esta primavera pero el concurso más cuantioso de los 40.370 escudos de pecho, con un coste estimado de 121.110 euros sin IVA ha cambiado la fecha de entrega para el 1 de julio de este año. Además, la alcaldesa ha encargado en dicho concurso los 14.000 escudos de pertenencia a unidad con número policial a los que destina 42.000 euros sin IVA y 2.170 escudos de gorra, 40.510 emblemas de brazo y 65.000 números policiales.
El precio por unidad varía según el producto y va desde los 10 céntimos de los números policiales a los 3 euros de escudo de pecho, gorra y pertenencia a unidad policial. Este concurso trae polémica y es que en él se expone que “las materias primas que se utilicen en la confección, deberán venir avaladas por el oportuno informe de los ensayos realizados por un laboratorio acreditado, al que deberá acompañarse una muestra lacrada y referenciada del producto ensayado”.

Además, añade que “estos informes de los ensayos realizados sobre las materias primas utilizadas en la fabricación/confección de las muestras, deberán de ser emitidos por laboratorios se encuentren debidamente acreditadas por la Entidad Nacional de Acreditación (ENAC) o por laboratorios extranjeros integrados en la EA (European Cooperation de Acreditation)” o que la Dirección General de la Policía Municipal podrá revisar la calidad de los productos incluso en los “almacenes del contratista, como sobre las entregas”.
No obstante, no es la primera vez que estos nuevos uniforme de la Policía trae consigo la polémica. Ya el pasado mes de febrero los madrileños se quejaban de las prendas ya que «parecen un chándal».
Los 6.000 agentes de Policía Municipal dispondrá de un conjunto de 21 prendas de gamas azules además de los nuevos chalecos de protección que están personalizados y adaptados a las medidas de cada personas y a las características de la fisionomía de las agentes mujeres.