El Gobierno de Pedro Sánchez y el nuevo PP de Pablo Casado tienen dos formas antagónicas de ver España en materia fiscal y económica. El Ejecutivo del PSOE pretende convertir a España en un auténtico infierno fiscal, mientras que Casado ha prometido un tipo único en Sociedades y reducir todos los tramos del IRPF.
Subir impuestos, pese a contar con solo 84 diputados, es la guía en la que se basa el PSOE para gobernar durante dos años, hasta 2020, aunque la legislatura podría estar agotada en agosto ante la imposibilidad de sacar adelante los Presupuestos. El PSOE ha prometido toda una batería fiscal que abarca desde el IRPF, Sociedades, Sucesiones y Donaciones y nuevos impuestos a la banca y tecnológicas, mientras que Casado ha prometido justo lo contrario, bajar Sociedades a un tipo único del 10%, incluso por debajo del 12,5% de Irlanda, país al que se acogen las principales multinacionales para evitar pagar más de lo debido en Europa.
Detalle a detalle, la diferencia entre los socialistas y ‘populares’ es abismal, totalmente en dirección contraria, pero ambos prometen que es para favorecer la economía española. El PSOE afirma que la recaudación no es suficiente, pese a que el IVA y el IRPF están en máximos históricos, mientras que solo cojea Sociedades debido a las pérdidas económicas dejadas durante la peor parte de la crisis, cuando gobernaba José Luis Rodríguez Zapatero, el espejo en el que se mira ahora Sánchez, recogiendo los viejos nombres que ostentaban el poder entre 2004 y 2011.
IRPF
El Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas se encuentra con una recaudación en máximos históricos, pese a la alta tasa de paro. Tanto PSOE como PP han incrementado la presión fiscal durante la crisis y apenas se ha reducido en la última parte de la legislatura de Rajoy, dejando el tipo en el 43%.
Para los socialistas liderados por Sánchez, el tipo máximo debería ser del 52%, nueve puntos más que el actual, para quienes cobren 150.000 o más euros. Se impondría así un nuevo tramo en este impuesto.
Con Pablo Casado no habrá un tipo fijo como en Sociedades, pese a ser progresivo ya que pagan más quienes más ingresan. Casado afirmó que bajará el tipo del IRPF al 40%, pero además la bajada afectará también al resto de tramos.
Impuesto de Sociedades
El Gobierno de Sánchez ha exigido un mínimo efectivo del 15% en el impuesto de Sociedades, frente al 6,5% actual que pagan las empresas. La trampa de los socialistas para argumentar esta tesis es que calcula la base sobre todos los beneficios obtenidos por las empresas tanto en España como fuera del país. Las cuentas de resultados presentadas por el IBEX 35 muestran una media de hasta el 22% en el pago de impuestos. Para incrementar el tipo efectivo, el PSOE de Sánchez eliminará las bonificaciones y reducciones en el impuesto, todo para tributar una cantidad mayor.
Ahora bien, Casado exige un tipo fijo en Sociedades del 10%. La medida favorece tanto la creación de empleo como la inversión y el ahorro, un colchón de reserva por si reaparece una nueva crisis. Con esta medida, las empresas no tendrían ni reducciones ni bonificaciones fiscales, pero a cambio tendrían el tipo más bajo de toda la UE, poniendo a España en la cabeza de las grandes multinacionales para evitar pagar más de lo debido. Es decir, sería un país con baja tributación, inferior incluso a Irlanda y Luxemburgo, dos de las vías más utilizadas para desviar ingresos, de forma legal eso sí.
Sucesiones y Donaciones
Sucesiones y Donaciones es el impuesto más infame en España. El PSOE, lejos de seguir el ejemplo de Madrid o Canarias, pretende elevar el mínimo estatal, actualmente en el 0%, a tramos más elevados. De esta forma, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero Cuadrado, podrá ver realizado su sueño de obligar a Madrid a incrementar este impuesto, bonificado casi al 100% en la CC AA, mientras que en Aragón se registra el tipo más alto de España.
El PP de Casado promete eliminar tanto este impuesto como el de Patrimonio, sin excepción, más cuando miles de familias han renunciado a su herencia por no poder hacer frente al pago de este impuesto.
La banca no pagará el impuesto con el PP
Sánchez se ha propuesto aplicar la llamada tasa Tobin a la banca, una venganza por la crisis, pese a que el rescate bancario se realizó sobre las cajas de ahorro. El PSOE pretende recaudar 1.000 millones con este impuesto, pero espera que la banca no lo traslade a los clientes. No obstante, todos los expertos apuntan que será sufragado por los clientes ya que las empresas, si por algo se caracterizan, es que no son ONGs.
El PP de Casado se opone definitivamente a este nuevo impuesto, como tampoco lo incluirá a las tecnológicas, pese a que el PP había dejado todo listo para que así fuera.
El impuesto a los ingresos a las tecnológicas, un infierno con el PSOE
El PSOE de Sánchez también impondrá una tasa a los ingresos de las compañías digitales, una medida muy controvertida y polémica, ya que hasta ahora las empresas tributan por sus beneficios y no por los ingresos. Para ello tendría que modificar todo el impuesto de Sociedades y determinar qué empresas deberán tributar por esta vía y definir qué significa ser una empresa digital, ya que no solo es Amazon, Google, Facebook o Twitter, sino también cualquier empresa cuyo negocio tenga parte de Internet. Por esta vía espera recaudar 1.500 millones de euros.
El PP de Casado descarta aplicar este impuesto y espera que con un impuesto de Sociedades del 10% a las empresas evitará que se haya flujos entre filiales.
