El Congreso de los Diputados y el Senado gasta cada año más de 2,8 millones de euros en pensiones y complementación de ingresos para sus señorías y para sus cónyuges viudos, al margen de la Seguridad Social, el organismo que paga las pensiones en España, eso si, tras ingresar todos los meses elevadas cuotas empresariales y tras años y años de cotización por parte de los trabajadores -35 años para la pensión máxima-.
En total son 104 diputados y senadores los que disfrutan de una pensión parlamentaria, a los que hay que sumar 53 exparlamentarios y 63 viudas o hijos huérfanos que reciben con cargo al presupuesto del Congreso y el Senado unos ingresos complementarios. Para las pensiones se destinan 1,44 millones de euros anuales; para las compensaciones casi 615.000 euros, y para las viudas, más de 740.000 euros
Aunque en el año 2012 se cambió el escandaloso régimen de las pensiones parlamentarias -7 años de cotización para una pensión máxima y menos de 7 para recibir el 80%- no se hizo con carácter retroactivo, por lo que todo diputado o senador que tenía adquirido ese derecho con anterioridad lo sigue manteniendo. Algunos de ellos sólo vieron el Congreso en alguna ocasión y lo dejaron en los años 80. Curiosamente, Alfonso Guerra que vivió 35 años de su sueldo como diputado no parece en la lista de las pensiones del Congreso y Senado actualizada a agosto de 2016.
Pero curiosamente son dos exparlamentarios que siempre han defendido a capa y espada son condición de militantes de izquierdas los que disfrutan de las pensiones más altas. Se trata de Pablo Castellano, que dejó de ser diputado en el año 1979 por sus enfrentamientos dentro del PSOE, y la comunista Crisitina Almeida, que ejerció como diputada de Izquierda Unida entre 1989 y 1993 y entre 1996 y 1999, y senadora por designación por la Comunidad de Madrid entre 1999 y 2003.
Según datos actualizados a agosto, Pablo Castellano cobra una pensión de 2.995,16 euros mensuales y Cristina Almeida de 2.695,64 euros. En ambos casos muy por encima de la pensión máxima en España que consiguen el resto de trabajadores cotizando un mínimo de 35 años y que para este año esta fijada en los 2.567 euros mensuales. Además, en ambos casos también estos jubilados de lujo superan en un 66% y en un 49% el salario medio en España, que asciende a 1.809 euros.
Pero para Cristina Almeida ese pensión no parece suficiente y hace unos meses se conoció que Manuela Carmena, la alcaldesa podemita de Madrid, le pagó 180.000 euros por el 33% de su adosado en la lujoa urbanización del Conde de Orgaz de Madrid, contiguo a la casa de la alcaldesa.
Entre los diputados que no cobran pensión, pero si compensación económica, aparece otro conocido exsocialista de la época de Felipe González. Ricardo García Damborenea, condenado por los GAL, que tiene asignados 2.016 euros mensuales.
En los siguientes enlaces puede consultar todos los exparlamentario y sus viudas que reciben una pensión del Congreso o del Senado a costa de sus propios presupuestos.
Todas las pensiones de los exdiputados y exsenadores
Complementación de ingresos de exparlamentarios y conyuges viudos
