Valladolid, 21 abr.- La portavoz de la Junta de Castilla y León, Rosa Valdeón, ha afirmado hoy que la ampliación del objetivo de déficit anunciado por el Gobierno para las autonomías en 2016, del 0,3 al 0,7 por ciento del PIB, es un «buen gesto» pero «no es definitivo» y no despeja la «incertidumbre» de financiación.
En la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, Valdeón ha planteado que si con el anterior objetivo de déficit el Ejecutivo de Castilla y León se había negado a aplicar los recortes demandados por el Ministerio de Hacienda, «ahora menos», si se concreta la flexibilización.
La portavoz ha afirmado que esta modificación, comunicada por el Ministerio de la Presidencia en lugar del Ministerio de Hacienda, no la entiende como una «desautorización» al ministro Cristóbal Montoro, sino como «un poquito de sensibilidad» que, sin embargo, «no es la solución» a la falta de financiación de la Comunidad.
«Una enfermedad grave necesita tratamientos más agresivos que una leve», ha comparado la también vicepresidenta de la Junta de Castilla y León, quien ha vuelto a rechazar la etiqueta de «no cumplidora» que coloca el Ministerio a esta Comunidad y otras.
Valdeón ha planteado que el Ejecutivo autonómico mantiene su postura, que se basa en la demanda de un nuevo modelo del financiación autonómica que sustituya al «injusto y obsoleto» que está vigente y en un reparto justo del objetivo de déficit entre el Gobierno central y los ejecutivos autonómicos, que atienda el porcentaje de gasto que asumen estas últimas administraciones.
Ha remitido a la reunión bilateral que tiene pendiente la Junta con el Ministerio de Hacienda o a la del Consejo de Política Fiscal y Financiera de la próxima semana para detallar si Castilla y León tomará la decisión de ampliar su presupuesto de 2016 por la vía del recurso al déficit que ahora permite el Gobierno, aunque ha dado por «seguro» que, en el caso de contar con una mayor financiación, se dedicará a reforzar los servicios esenciales.
Sin embargo, Valdeón sí ha considerado que, a priori, la solución a los problemas de financiación de Castilla y León «no es endeudarse más», sino recibir del Estado los fondos suficientes para prestar los servicios. EFE


